Se acerca la época más maravillosa del año, y mucha gente estará deseando despedirse de 2020 y dar la bienvenida a un nuevo año muy esperado.

Sin embargo, para el mercado de las retiradas de vehículos, no hay vacaciones. La semana pasada, uno de los mayores fabricantes de automóviles del mundo anunció que retirará más de 2.500 vehículos por motivos de seguridad.

Actuando con rapidez según el protocolo de retiradas, se emitió una retirada urgente de uno de sus modelos más populares, ya que los temores en torno a un problema con el pedal de freno impulsaron una acción rápida para garantizar la seguridad de sus clientes.

El fabricante se une a una lista de otros 11 fabricantes líderes que han anunciado retiradas de 17 modelos de vehículos en diciembre de 2020 hasta la fecha. Los datos de meses anteriores indican que es probable que esta cifra aumente, ya que la media asciende a 30 retiradas de automóviles al mes en Europa.

Entre los motivos de las retiradas figuran baterías defectuosas en vehículos eléctricos que suponen un riesgo de cortocircuito y, por lo tanto, de incendio, fallos en la dirección y la suspensión, y hebillas de los cinturones de seguridad que no cumplen su función. Un rápido vistazo a las tablas de retiradas revela una miríada de razones por las que un vehículo puede ser retirado, causando accidentes, lesiones o algo peor.

La seguridad es primordial en la industria automovilística, donde incluso el defecto más simple puede conducir a resultados potencialmente desastrosos. Los fabricantes deben estar extremadamente atentos.

El confinamiento ha tenido un impacto significativo en la industria automovilística. Muchos países siguen en confinamiento estricto, y es probable que las normas se endurezcan aún más en el nuevo año. Los clientes se muestran reacios a llevar los vehículos afectados a los talleres, y es probable que se produzca una acumulación de reparaciones cuando la situación lo permita, ya que los propietarios comenzarán a tomar medidas, ponerse en contacto con los concesionarios y programar las reparaciones. Esto es algo que hay que anticipar y para lo que hay que prepararse ahora.

Los fabricantes deben mantener un contacto constante con los concesionarios de los mercados locales para permitir un servicio rápido, actuando con celeridad y responsabilidad a la hora de ofrecer recomendaciones de reparación y garantizar que ningún vehículo no apto para su uso debido a defectos de fabricación circule por las carreteras de Europa. Un diálogo de comunicación claro es fundamental para el éxito de una campaña de retirada, y los fabricantes de equipos originales deben contar ya con una estrategia de retirada acorde con los marcos legales y normativos.

Contar con un plan operativo sólido es vital para garantizar que la información se transmita de forma rápida y clara a los clientes. Si no se comunican medidas claras, se corre el riesgo de que los clientes se sientan confundidos o enfadados, lo que podría tener un profundo impacto en la reputación. La elaboración de un conjunto sólido de recomendaciones no debe ser una cuestión secundaria.