Estudio de caso

Desarticular una banda dedicada al robo de automóviles en sus huellas

Descubra cómo la unidad de investigaciones especiales de Sedgwick utilizó el GPS y la telemática para descubrir una red de fraude organizada y evitar pérdidas futuras.

Reto: una estafa de alquiler de alto riesgo.

Un fabricante líder de automóviles se enfrentaba a un aumento repentino de alquileres de vehículos robados. En el transcurso de un mes, cinco personas alquilaron 15 vehículos, todos del mismo modelo o similares, en concesionarios de la costa este. Los coches nunca fueron devueltos, lo que supuso para nuestro cliente pérdidas por valor de casi medio millón de dólares.

Solución: De los datos al descubrimiento

Nuestra investigación comenzó con una pista fundamental: los datos GPS de los vehículos robados. Siguiendo las señales telemáticas, nuestro equipo de investigación de casos importantes rastreó los coches hasta los puertos marítimos de Brooklyn, Nueva York, donde se preparaban para su transporte al extranjero. Cuando las señales se perdieron, profundizamos en la investigación utilizando los datos de las matrículas, comprobando los antecedentes y analizando los vínculos para descubrir a las personas que estaban detrás de la estafa y las conexiones que las unían.

Nuestra investigación incluyó:

  • Análisis de datos telemáticos para rastrear la ubicación, la velocidad y el comportamiento al volante.
  • Investigación exhaustiva de antecedentes, incluyendo Daños y historial de reclamaciones anteriores.
  • Seguimiento de la ubicación de vehículos mediante datos de lectores de matrículas (LPR) para identificar patrones y conexiones.
  • Análisis de vínculos para descubrir relaciones entre sospechosos y posibles cómplices.

Resultados: Descubrimiento de una red de fraude

Nuestras investigaciones revelaron que los sospechosos en este caso formaban parte de una red organizada de fraude que también estaba relacionada con otro caso federal RICO. Las pruebas recabadas por nuestro equipo dieron lugar a una denuncia formal ante el FBI y a una orden de detención contra un sospechoso clave que aún se encuentra en Estados Unidos. Aunque la mayoría de los vehículos nunca se recuperaron, nuestro cliente evitó más pérdidas y ganó confianza al saber que los riesgos futuros estaban controlados.