22 de septiembre de 2021
Por Chris Harvey, vicepresidente de soluciones para situaciones de crisis
Las investigaciones [1] han demostrado que muchas personas prefieren la compañía de sus mascotas a la de sus hijos.
Por lo tanto, no es de extrañar que las recientes retiradas de alimentos para mascotas del mercado hayan indignado a los amantes de los animales y hayan impulsado a las autoridades reguladoras a actuar con rapidez. Y, por supuesto, los abogados demandantes no se quedan atrás, buscando formas de castigar a las empresas infractoras y de defender a los propietarios de mascotas perjudicados.
Tomemos como ejemplo la retirada del mercado de productos de Midwestern Pet Food. La empresa retiró voluntariamente del mercado el pasado diciembre 20 productos relacionados con la muerte de 28 perros. Posteriormente, en enero, amplió la retirada después de que se detectaran en el producto niveles de aflatoxina —una sustancia producida por el moho— superiores a los permitidos.
Tras llevar a cabo inspecciones en cuatro de las plantas de la empresa, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) señaló que Midwestern Pet Foods no había tomado las medidas necesarias para subsanar las deficiencias que dieron lugar a las retiradas del mercado. La agencia emitió una carta de advertencia dirigida a toda la empresa [2] en la que indicaba que las inspecciones «revelaron indicios de infracciones» y que estas «se repetían en varias plantas y estaban relacionadas con la enfermedad o la muerte de cientos de mascotas».
La FDA también manifestó su compromiso de «tomar todas las medidas posibles para que los propietarios de mascotas tengan la seguridad de que los alimentos que compran para sus animales de compañía son seguros y saludables» y prometió «exigir responsabilidades a las empresas y proteger la salud animal como elemento fundamental de la misión de salud pública de la FDA».
Todos los fabricantes deberían tomar esto como una seria advertencia para prepararse ante una normativa más estricta, pero también como un recordatorio de que las retiradas de productos y la publicidad que conllevan resultan extremadamente perjudiciales incluso para las marcas más sólidas. No solo importa la retirada en sí, sino que también es importante adoptar las medidas necesarias para evitar futuras retiradas.
Tras las bajas cifras registradas en 2020, las retiradas de alimentos para mascotas parecen estar volviendo a los niveles previos a la pandemia
Al comparar los datos sobre alimentos para mascotas de los últimos cuatro años, hemos observado que podría decirse que las retiradas del mercado han disminuido. Se han registrado 13 retiradas en los primeros ocho meses de 2021, frente a las 12 de todo el año 2020. Pero, aunque en 2021 la cifra es superior a la de 2020, el número de retiradas es significativamente inferior al de 2018 (27 retiradas) y 2019 (32 retiradas). Hasta ahora, 10 de las 13 retiradas de 2021 se han debido a la contaminación por salmonela. Y nueve de los casos de este año han afectado a alimentos para perros.
Las retiradas del mercado en 2020 afectaron a algo menos de 300 000 unidades, mientras que en 2021 han afectado a más de 65 millones de unidades. Sin embargo, de esos 65 millones, solo la retirada de Midwestern Pet Food (aflatoxina) supuso 58,7 millones de unidades. Si se excluye este caso, la media de unidades por incidente se reduce significativamente a 12 900, la cifra más baja registrada en los últimos cuatro años.
Los datos muestran que los niveles elevados de aflatoxinas constituyen un nuevo riesgo en el que se está centrando la FDA. Si analizamos los datos de los últimos cuatro años en su conjunto, observamos dos retiradas del mercado en 2020 y solo una en 2021, pero ninguna en 2018 ni en 2019. Estos datos sugieren que ahora están realizando análisis para detectar contaminantes como las aflatoxinas en casos en los que quizá antes no lo hacían con la misma diligencia o frecuencia.
Los fabricantes de alimentos para mascotas deben comprender plenamente sus responsabilidades
No solo la gente es muy protectora con sus mascotas, sino que la pandemia ha hecho que las personas dependan de sus queridos animales más que nunca. Por eso es aún más importante que los fabricantes de alimentos para mascotas presten especial atención al control de calidad, ofrezcan productos seguros y cumplan con las normas de los organismos reguladores, que están hartos de las quejas que han estado recibiendo de decenas de miles de amantes de las mascotas.
Y dado que la FDA ha manifestado su compromiso con la seguridad de los productos y se ha comprometido a exigir responsabilidades a las empresas, es fundamental que los fabricantes —especialmente aquellos que han posicionado sus productos como superiores— revisen sus planes de retirada del mercado y sean conscientes de sus mayores responsabilidades.
Fuentes:
[1]https://www.countryliving.com/uk/wildlife/pets/a29030663/pet-owners-prefer-pets-to-children/
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