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Por Marco Guardi, vicepresidente de Servicios de Riesgos de Sedgwick; Jon Paulsen, vicepresidente sénior de Operaciones Especializadas, Sedgwick

Los edificios vacíos pueden suponer riesgos activos y costosos para Daños , los municipios y las aseguradoras. Ya sea que un edificio se esté demoliendo, reprogramando para un nuevo uso o consolidando en otra estructura, el período de transición crea una ventana de vulnerabilidad.

Cómo los edificios se vuelven vulnerables

Las vacantes suelen ser el resultado de transiciones planificadas, como la deconstrucción (reciclaje de materiales de construcción para su reutilización), la reprogramación (cambio de la finalidad de un edificio) o la consolidación (modernización o fusión de espacios). Si bien estas estrategias pueden mejorar la eficiencia o favorecer la sostenibilidad, dejan a las propiedades expuestas a pérdidas.

El incendio de la base naval de Tustin es un ejemplo de lo que puede salir mal. Debido a la falta de claridad sobre la propiedad, los servicios públicos inutilizados y la seguridad mínima, el histórico hangar de dirigibles de California ardió durante 24 días en noviembre de 2023 y los costes de limpieza superaron los 100 millones de dólares.

Riesgos comunes

Los edificios vacíos se enfrentan a amenazas únicas:

  • Daños causados por fuego, humo y agua
  • Vandalismo y robos
  • Responsabilidad civil por las instalaciones, infestación de roedores y condiciones meteorológicas
  • Ocupación ilegal o acceso no autorizado


Sin una actividad regular, los pequeños problemas pueden agravarse rápidamente y la cobertura del seguro para propiedades desocupadas suele ser limitada o incluso ignorarse por completo.

Estrategias de protección

Para reducir el riesgo que suponen los edificios vacíos se requiere tanto vigilancia física como previsión administrativa, lo que incluye:

  • Inspecciones frecuentes: interior y exterior, incluyendo servicios públicos y sistemas estructurales.
  • Medidas de seguridad: patrullas, cámaras, señalización, vallado y mantenimiento de los servicios públicos.
  • Garantías contractuales: acuerdos claros de transferencia de riesgos y lenguaje adecuado en materia de seguros.


Pero la gestión de riesgos no se lleva a cabo en el vacío. La prevención eficaz es un esfuerzo colaborativo. Los corredores, los equipos de instalaciones, los encargados de hacer cumplir los códigos, los asesores legales, los contratistas de seguridad y las partes interesadas de la comunidad desempeñan un papel importante en la minimización de pérdidas y la protección de los activos.

Con ilusión

Las propiedades vacías no tienen por qué ser vulnerables. Con una planificación adecuada, alianzas y estrategias proactivas, los propietarios pueden gestionar las transiciones sin sufrir pérdidas innecesarias.