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Por Adam R. Fisher, director de datos

Sedgwick está explorando nuevas formas de utilizar la IA generativa para ayudar a los clientes a pasar más rápidamente de los datos de siniestros a información útil, incluida una nueva función denominada OmniAnalyst.

Durante años, el análisis de reclamaciones ha ayudado a las organizaciones a comprender lo que ocurre en sus programas. Los paneles de control, los informes y las conversaciones sobre la gestión de los programas pueden revelar tendencias, medir el rendimiento y ayudar a los equipos a decidir en qué deben centrarse. Sin embargo, pasar de los datos a una respuesta sigue requiriendo un esfuerzo considerable.

¿Y si pudieras simplemente hacer una pregunta?

¿Por qué están aumentando los costes de las indemnizaciones? ¿Qué estados están impulsando este cambio? ¿Dónde se observan tendencias que merecen un análisis más detallado?

Esa es una de las ideas en las que se basa OmniAnalyst, una nueva funcionalidad basada en la inteligencia artificial que Sedgwick está desarrollando y probando actualmente con un pequeño grupo de clientes.

Convertir las preguntas en conversaciones

OmniAnalyst se está diseñando para que los usuarios puedan interactuar con sus datos de reclamaciones utilizando el lenguaje natural. En lugar de tener que saber qué informe generar o cómo manipular los datos, el usuario puede formular una pregunta y recibir un análisis basado en la información de la que dispone.

Y una pregunta puede llevar, de forma natural, a otra.

Un usuario podría empezar preguntando cómo se comparan los costes de indemnización de este año con los del año pasado. A partir de ahí, podría analizar qué estados están contribuyendo a ese cambio, examinar más detenidamente determinadas tendencias o seguir formulando preguntas a medida que surjan nuevos datos.

El objetivo es muy sencillo: facilitar la consulta de la información sobre reclamaciones y obtener datos útiles con mayor rapidez.

Aprovechar la ventaja que ofrecen los datos

El potencial de la inteligencia artificial depende en gran medida de la información en la que se basa. Esto cobra especial relevancia en Sedgwick, donde el volumen de nuestros datos sobre siniestros nos proporciona una base extraordinaria a partir de la cual aprender.

OmniAnalyst se está desarrollando para aplicar la inteligencia artificial a esos datos, lo que permite a los usuarios explorar la información sin dejar de respetar los controles de acceso establecidos. Esta funcionalidad está diseñada para que los usuarios solo puedan consultar los datos a los que están autorizados a acceder, mientras que la información sensible —incluidos los datos protegidos por la HIPAA y los datos SPII— se oculta o se elimina antes de ponerla a disposición de la inteligencia artificial.

Con el paso del tiempo, estamos estudiando cómo otras fuentes de información estructurada y no estructurada podrían enriquecer aún más esas conversaciones.

La oportunidad va más allá de responder a las preguntas con mayor rapidez. Se trata de ayudar a las personas a identificar patrones, analizar por qué ocurre algo y determinar en qué casos puede ser necesaria una conversación más profunda o una intervención.

La IA, con las personas aún muy presentes

A medida que evolucionan capacidades como OmniAnalyst, el papel de nuestros expertos en datos puede evolucionar con ellas. Es posible que se necesite menos tiempo para recuperar información o realizar análisis rutinarios, lo que generará más oportunidades para ayudar a los clientes a interpretar el significado de la información, comprender el contexto que hay detrás de ella y decidir qué pasos dar a continuación.

Esa misma filosofía guía el enfoque más amplio de Sedgwick respecto a la inteligencia artificial. Buscamos ámbitos en los que la tecnología pueda reducir las fricciones, procesar la información más rápidamente y obtener conclusiones antes, al tiempo que permitimos que las personas se centren en el trabajo que requiere experiencia, criterio y empatía.

Crear, probar, aprender

OmniAnalyst se encuentra todavía en una fase inicial. Actualmente estamos probando sus funciones con un pequeño grupo de clientes del sector de seguros de daños, recabando opiniones y siguiendo perfeccionando la experiencia de usuario antes de su lanzamiento generalizado.

Ese proceso es importante.

En cualquier aplicación de la inteligencia artificial, especialmente en aquellas relacionadas con la información sobre reclamaciones, es necesario tener en cuenta desde el principio la precisión, la gobernanza y la seguridad. La supervisión humana sigue siendo importante, y seguimos evaluando cómo responde el sistema a diferentes preguntas y cómo deben interpretarse sus respuestas.

Lo que estamos aprendiendo contribuirá a definir en qué se convertirá OmniAnalyst en última instancia. Y quizá esa sea la historia más importante.

La inteligencia artificial en el ámbito de las reclamaciones está dejando rápidamente atrás las meras ideas sobre lo que podría ser posible algún día. En toda la empresa Sedgwick, estamos incorporando nuevas capacidades a los flujos de trabajo reales, poniéndolas a prueba ante problemas empresariales reales y aprendiendo en qué ámbitos pueden aportar un valor significativo. 

OmniAnalyst es un ejemplo más de cómo ese trabajo está tomando forma. Porque la innovación no se mide por la cantidad de tecnología que se es capaz de desarrollar, sino por si esa tecnología ayuda a las personas a ver las cosas con mayor claridad, a tomar mejores decisiones y, en última instancia, a obtener mejores resultados.