18 de septiembre de 2025
En el volátil entorno empresarial actual, el riesgo ya no es una serie de amenazas aisladas. Se trata de un sistema complejo e interconectado que requiere una nueva forma de pensar. El enfoque tradicional de clasificar los riesgos en listas estáticas y abordarlos de forma individualizada está quedando rápidamente obsoleto. En su lugar, las organizaciones deben reconocer que los riesgos se influyen y amplifican entre sí, creando efectos en cadena en todos los departamentos, geografías e industrias.
Este concepto de interconexión de riesgos fue un tema central en Riskworld 2025, donde los expertos describieron el panorama actual de los riesgos como un «enredo» de influencias. Riesgos como la inestabilidad geopolítica, las perturbaciones tecnológicas y los cambios medioambientales ya no son retos independientes. Están profundamente entrelazados y su convergencia exige un enfoque más dinámico y colaborativo de la gestión de riesgos.
Por qué son importantes los riesgos interconectados
Dave Arick, director general de Gestión de Riesgos Globales de Sedgwick, explica que los riesgos interconectados exigen a las organizaciones ir más allá del pensamiento aislado. Por ejemplo, la inteligencia artificial (IA) no es solo una cuestión tecnológica. Plantea cuestiones legales, de cumplimiento normativo, de marketing y de ciberseguridad. Cada departamento puede ver el riesgo de forma diferente, pero sin un entendimiento común, las organizaciones corren el riesgo de perder la visión global.
Reunir perspectivas diversas ayuda a construir una visión más completa de cómo interactúan los riesgos. El objetivo es anticipar cómo un riesgo podría acelerar o exacerbar otro y prepararse en consecuencia.
Este cambio de mentalidad es esencial para las empresas que desean mantener su resiliencia. Los riesgos son fluidos, no fijos. Evolucionan con el tiempo y su impacto puede variar en función de cómo interactúan con otros factores.
La planificación de escenarios como herramienta estratégica
Una de las formas más eficaces de abordar los riesgos interconectados es mediante la planificación de escenarios. En lugar de basarse en evaluaciones de riesgos estáticas, las organizaciones pueden utilizar la planificación de escenarios para explorar posibles resultados y poner a prueba sus respuestas.
La planificación de escenarios ofrece a los equipos la oportunidad de reflexionar sobre lo que podría salir mal en un entorno sin riesgos. Ayuda a identificar las deficiencias en la preparación y fomenta el pensamiento proactivo.
Este enfoque es especialmente valioso en áreas como la continuidad del negocio y la recuperación ante desastres, pero puede aplicarse en toda la empresa. Ya sea para planificar ante interrupciones en la cadena de suministro, cambios normativos o tecnologías emergentes, la planificación de escenarios ayuda a las organizaciones a mantenerse ágiles y receptivas.
Convertir los datos en acciones
Muchas empresas recopilan grandes cantidades de datos relacionados con los riesgos, desde informes de incidentes y reclamaciones hasta evaluaciones del impacto financiero. El reto no es recopilar información, sino utilizarla de forma eficaz.
Arick destaca la importancia de convertir los datos en información útil. Las organizaciones deben pasar de las entradas a las salidas. Eso significa utilizar lo aprendido para mejorar la formación, perfeccionar las herramientas y diseñar políticas que eviten incidentes futuros.
Por ejemplo, los datos podrían revelar un patrón de lesiones laborales relacionadas con una ergonomía deficiente entre los empleados que trabajan a distancia. En lugar de tratar cada incidente de forma aislada, las organizaciones pueden utilizar esta información para desarrollar directrices que reduzcan el riesgo en todos los ámbitos.
Del mismo modo, si la tecnología de los drones puede sustituir tareas peligrosas como las inspecciones de tejados, invertir en formación y protocolos de seguridad puede prevenir lesiones y reducir la responsabilidad civil.
Creación de una cultura colaborativa de gestión de riesgos
Los riesgos interconectados también ponen de relieve la necesidad de una colaboración interfuncional. La gestión de riesgos no puede ser responsabilidad de un solo departamento. Requiere la participación de los departamentos jurídico, de TI, de operaciones, de RR. HH. y otros.
Arick señala que las conversaciones informales con los líderes de todos los departamentos pueden ser tan valiosas como las sesiones de planificación formales. Estas conversaciones ayudan a sacar a la luz diferentes puntos de vista y fomentan una cultura de responsabilidad compartida.
Las organizaciones deben fomentar el diálogo regular sobre los riesgos, incluso si no forma parte de una reunión estructurada. El objetivo es crear un entorno en el que las personas se sientan capacitadas para plantear sus inquietudes, compartir ideas y contribuir a la toma de decisiones estratégicas.
Lo que pueden hacer las empresas ahora
Para adaptarse a la realidad de los riesgos interconectados, las organizaciones deben considerar los siguientes pasos:
- Incorporar perspectivas diversas de todos los departamentos para comprender cómo los riesgos se influyen entre sí.
- Utilice la planificación de escenarios para explorar posibles interrupciones y prepararse para eventos inesperados.
- Convierta los datos en acciones identificando patrones y desarrollando políticas que aborden las causas fundamentales.
- Fomentar la colaboración promoviendo el diálogo abierto y la responsabilidad compartida en la gestión de riesgos.
El riesgo ya no es una lista estática de amenazas. Es un sistema dinámico que requiere una evaluación y adaptación continuas. Al adoptar la interconexión, las empresas pueden desarrollar resiliencia, mejorar la toma de decisiones y adelantarse a los retos emergentes.
Etiquetas: desarrollo empresarial Riesgo
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