A medida que se acerca el punto álgido de la temporada de catástrofes (CAT) de 2025, hay más en juego que nunca. Con pronósticos que predicen una temporada de huracanes por encima de la media y una creciente incertidumbre en torno a la respuesta federal ante desastres, las empresas y los profesionales de reclamaciones deben estar más preparados, ser más ágiles y resistentes que en años anteriores. En Sedgwick, no nos limitamos a observar el cielo, sino que nos preparamos activamente para lo que se avecina.

La situación actual: una tormenta perfecta de riesgos

Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), se prevé que la temporada de huracanes del Atlántico de 2025 sea «por encima de lo normal», con entre 17 y 25 tormentas con nombre, entre 8 y 13 huracanes y entre 4 y 7 huracanes importantes (categoría 3 o superior). El pronóstico de la Universidad Estatal de Colorado se hace eco de esta preocupación, citando como factores clave las temperaturas récord de la superficie del mar Atlántico y el debilitamiento de El Niño.

Pero no es solo el clima lo que causa preocupación. La infraestructura federal de respuesta ante desastres está bajo presión. La propia NOAA se enfrenta a recortes presupuestarios y a la escasez de personal, lo que podría afectar a su capacidad para ofrecer previsiones y apoyo oportunos. La capacidad de la FEMA para responder a pleno rendimiento sigue siendo incierta, ya que la reestructuración interna y las deficiencias de financiación plantean dudas sobre su preparación para gestionar acontecimientos a gran escala.

Como señala Andy McCallum, vicepresidente de Operaciones Especializadas, «dada la situación actual de los recursos federales, en particular en la FEMA, estamos vigilando de cerca cómo cualquier limitación podría afectar a la respuesta ante catástrofes a gran escala. Es más importante que nunca que estemos preparados para intervenir de forma rápida y eficaz si surgen carencias».

Lo que debería preocupar a las empresas

En este panorama en constante evolución, las empresas se enfrentan a varios riesgos críticos:

  • Aumento del volumen y la complejidad de las reclamaciones: los fenómenos meteorológicos más frecuentes y severos se traducen en un mayor número de reclamaciones, y en reclamaciones más complicadas. Sin un fuerte apoyo federal, las aseguradoras privadas y los administradores externos (TPA) asumirán una mayor responsabilidad.
  • Deficiencias en la preparación: Muchas organizaciones no han actualizado sus planes de respuesta ante catástrofes naturales para reflejar las nuevas realidades normativas y medioambientales. Esto podría provocar retrasos, ineficiencias y daños a la reputación.
  • Riesgo de fraude: En situaciones de catástrofes naturales extremas, el riesgo de reclamaciones fraudulentas aumenta. Sin datos detallados y herramientas de investigación sólidas, las reclamaciones falsas pueden pasar desapercibidas.

Cómo Sedgwick se mantiene a la vanguardia

En Sedgwick, hemos adoptado un enfoque proactivo y multifacético para la preparación ante catástrofes, que equilibra la preparación a corto plazo con la resiliencia a largo plazo.

Preparación a corto plazo

  • Equipos de respuesta escalables: hemos creado un amplio grupo de peritos y expertos de campo capacitados que pueden desplegarse rápidamente en las zonas afectadas.
  • Clasificación basada en la tecnología: nuestras herramientas digitales de admisión y unidades móviles de respuesta nos permiten evaluar y priorizar las reclamaciones rápidamente, incluso en situaciones con un gran volumen de trabajo.
  • Comunicación con los clientes: A través de contenidos digitales periódicos y comunicaciones directas, mantenemos a los clientes informados y equipados con los últimos conocimientos. Nuestro blog de abril,«Navegando por los vientos de una temporada de tornados incierta», sentó las bases para la estrategia de preparación de esta temporada.

Estrategia a largo plazo

  • Invertir en talento y herramientas: Estamos ampliando nuestro equipo de traducción asistida por ordenador (CAT) mediante una contratación selectiva y una formación continua. Al mismo tiempo, estamos invirtiendo en tecnologías como las inspecciones con drones, la clasificación asistida por inteligencia artificial y las plataformas avanzadas de inteligencia meteorológica.
  • Planificación de escenarios: Estamos modelando varios escenarios de respuesta de la FEMA y desarrollando flujos de trabajo de contingencia para garantizar la continuidad, independientemente de lo que suceda a nivel federal.
  • Defensa del sector: Sedgwick sigue colaborando con coaliciones del sector y organismos reguladores para dar forma a las políticas futuras y garantizar que se escuche la voz de los profesionales de la gestión de siniestros.

Confianza a través de la preparación

Aunque la temporada CAT 2025 trae consigo nuevos retos, nuestra prioridad sigue siendo la misma: estar ahí para nuestros clientes cuando más lo necesitan. Entendemos la presión que los fenómenos meteorológicos extremos ejercen sobre las empresas, las comunidades y las personas, y nos comprometemos a ayudarle a navegar por cada paso del proceso de reclamación con claridad, rapidez y compasión.

Ya sea para ampliar rápidamente la capacidad tras un evento importante, interpretar normativas en constante evolución o aprovechar la tecnología para optimizar la respuesta, nuestros equipos están preparados para ayudarle. Porque en momentos de incertidumbre, lo más importante es saber que no está solo ante la situación.

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