Las ausencias imprevistas de los empleados, ya sea por lesiones laborales, problemas de salud física o mental, necesidades de cuidado familiar o circunstancias personales, están aumentando. Los programas hiperespecializados están surgiendo como una forma eficaz de ayudar a los empleadores a mejorar los resultados y la productividad de los empleados, controlar los costes y promover el bienestar.

El aumento del absentismo y sus costes

En el mundo pospandémico, los empleados faltan al trabajo con mucha más frecuencia que en el pasado. Según laOficina de Estadísticas Laborales de los Estados Unidos,alrededor de 7,8 millones de trabajadores faltaron al trabajo en enero de 2022 porque tenían una enfermedad o lesión, necesitaban atención médica o tenían que acudir a una cita. Esta cifra se ha más que duplicado desde enero de 2021, cuando 3,7 millones de trabajadores tuvieron ausencias similares. 

Casi 4,2 millones de trabajadores, es decir, el 3,3 % de la población activa estadounidense, trabajaban a tiempo parcial en enero de 2022 por las mismas razones, lo que supone elsegundo porcentaje más altodesde que se empezaron a recopilar datos en 1976.

Es probable que este aumento se deba a una combinación de factores sociales, como la normalización del teletrabajo durante la pandemia de COVID-19, la descentralización de los empleados que trabajan a distancia o con horarios híbridos, el aumento de los casos de estrés debilitante y problemas de salud mental, y el apoyo inadecuado a la salud y el bienestar de los empleados. Las lesiones en el trabajo, otro factor que contribuye al absentismo, también están aumentando. La cartera de negocios de Sedgwick en Estados Unidos para 2022 reflejó unaumentogeneral del 6,4 % en las reclamaciones de indemnización por accidentes laborales en comparación con 2021.

Los costes asociados al absentismo son elevados. En 2020, el Integrated Benefits Institute (IBI)descubrióque las ausencias de los empleados costaban a los empresarios estadounidenses alrededor de 575 000 millones de dólares, es decir, 3900 dólares por empleado. El estudio también reveló que, por cada dólar que los empresarios estadounidenses gastaban en prestaciones sanitarias, se gastaban 61 centavos adicionales en ausencias por enfermedad, discapacidad y reducción del rendimiento laboral.

Para contrarrestar esta tendencia, las organizaciones están adoptando programas específicos para la plantilla que mejoran la experiencia de los empleados, garantizan que estos se sientan apoyados y cuidados, y promueven la atracción, la retención y el desarrollo del talento. Muchos de estos programas se pueden clasificar en dos categorías: los que se basan en la empatía y los que aprovechan los datos. 

Un enfoque basado en la empatía

Un informede Mercer sobre las tendencias globales en materia de talento para 2023 reveló que, de los 11 000 empleados encuestados, solo 2 de cada 5 afirmaban sentir que su empresa satisfacía todas sus necesidades. Si los empleadores se esfuerzan por comprender la vida de sus empleados en su totalidad, podrán proteger mejor su bienestar emocional, físico, social y financiero.

Liderar con empatía significa centrarse en la persona en su totalidad y tener en cuenta, sin prejuicios, todos los factores que pueden afectar a la forma en que los empleados se desenvuelven en los sistemas y avanzan hacia la reanudación de una vida plena y productiva. Con ese fin, los empleadores están diseñando programas que reconocen la variedad de retos a los que se enfrentan los empleados, al tiempo que ofrecen un punto de contacto de atención. 

Una estrategia popular para infundir empatía en los programas para la fuerza laboral es el desarrollo de perfiles de empleados, o perfiles semificticios que representan un segmento de la población de empleados. Los empleadores pueden utilizar los datos demográficos de la fuerza laboral para crear estos perfiles, basándose en una serie de características: la edad y la etapa de la vida de los empleados, su ubicación, su formación académica, su antigüedad, su experiencia vital, su situación familiar y otros atributos. 

Los empleadores pueden entonces crear narrativas en torno a estos perfiles para comprender cómo los distintos grupos de empleados podrían verse afectados por situaciones específicas. Por ejemplo, cómo un determinado grupo de empleados podría afrontar una lesión, una enfermedad o una discapacidad, o cómo podrían interactuar con sus prestaciones, el sistema sanitario u otras plataformas tecnológicas. 

Un enfoque basado en datos

No se puede solucionar lo que no se conoce; ahí es donde entran en juego los datos fiables. El aprovechamiento de los datos sobre lesiones laborales y absentismo de los empleados puede identificar áreas de mejora y ayudar a tomar decisiones informadas sobre iniciativas de bienestar para la plantilla, diseño de prestaciones, intervenciones oportunas y mucho más. Dado que las preocupaciones de los empleados en materia de salud y bienestar familiar son cada vez más diversas y complejas, los datos de los empleados también pueden ser un recurso inestimable para diseñar programas que ofrezcan un apoyo integral.

Los empleadores también pueden aprovechar los datos sobre el bienestar de los empleados obtenidos a partir de exámenes biométricos —o evaluaciones clínicas realizadas por profesionales cualificados en el lugar de trabajo o en la consulta de un proveedor designado— que identifican y controlan determinadas afecciones de salud. Los datos de los exámenes biométricos proporcionan a los empleadores una evaluación de referencia sobre el estado de salud general de su plantilla. 

Sin embargo, según uninforme de KFF de 2022, solo el 24 % de las organizaciones pequeñas y el 45 % de las grandes ofrecen exámenes biométricos a sus empleados. Al instaurar estos exámenes y analizar los datos de los empleados recopilados a través de ellos, los empleadores pueden adaptar mejor sus programas preventivos y sus ofertas de intervención, como el abandono del tabaco, el control del peso o el asesoramiento sobre el estilo de vida.

Lo mejor de ambos mundos

El verdadero ideal para adaptar los programas proporcionados por los empleadores combina ambos enfoques —liderar con empatíay aprovechar los datos— para mejorar significativamente los resultados de los empleados. A medida que la tecnología evoluciona, abundan las oportunidades para conectar la empatía con los procesos, de modo que los sistemas puedan navegarse más fácilmente y las iniciativas se adapten aún más a las necesidades individuales. En última instancia, el objetivo es que los empleadores promuevan la productividad y el bienestar, creen experiencias personalizadas y eficientes para los usuarios finales y proporcionen un mayor nivel de atención a sus valiosos empleados.

> Más información : consulte la versión ampliada de este artículo en la revista digital de Sedgwick,edge, número 22.