4 de septiembre de 2023
A principios de agosto, el Gobierno delReino Unido publicó 13 propuestas para modificar la normativa sobre seguridad de los productos.Aunque las partes interesadas llevaban tiempo esperando estas propuestas, algunos de los cambios han sorprendido a los expertos en materia de regulación,ya que podrían suponer para los fabricantes, productores y distribuidores un aumento considerable de las obligaciones reglamentarias y de las sanciones por incumplimiento.
Aspectos relacionados con la responsabilidad civil de los distribuidores y productores
El Gobierno del Reino Unido adoptó un enfoque mesurado y colaborativo para reformar el régimen normativo en materia de seguridad de los productos, con el objetivo de crear un «marco que apoye a las empresas en su innovación y crecimiento, al tiempo que garantiza la seguridad de los consumidores». Todos los cambios propuestos podrían afectar a las partes interesadas, pero hay cuatro que destacan en lo que respecta a la responsabilidad de los distribuidores y los fabricantes. Entre ellos se incluyen:
- Nuevos requisitos obligatorios para la notificación de incidentes.
- Nuevas definiciones de las funciones de los mercados en línea.
- Las autoridades deben imponer sanciones sin necesidad de iniciar un proceso judicial.
- La propuesta de reforma de la estructura del marco de seguridad de los productos, derivada de la UE.
Los últimos requisitos
Las propuestas modificarán la forma en que se definen los mercados en línea e introducirían una serie de nuevos requisitos para los vendedores y distribuidores en línea en lo que respecta a su colaboración con las autoridades reguladoras. Esto incluiría recopilar y verificar información adicional sobre terceros vendedores de productos de alto riesgo y facilitar dicha información a las autoridades reguladoras en caso de que los productos sean inseguros o incumplan la normativa. Las propuestas también incluyen la obligación de estar al tanto de lapágina de alertas y retiradas de productosdel Gobierno y de tomar las medidas adecuadas, presumiblemente para retirar los productos del mercado. Estos nuevos requisitosreflejan la actividad recientede la Comisión de Seguridad de Productos de Consumo de EE. UU. (CPSC), que ha indicado que considera a los fabricantes responsables de supervisar los mercados en línea en busca de productos inseguros.
Seguridad y normas de los productos
Otro cambio digno de mención es la ampliación de las competencias de control de la Oficina de Seguridad y Normas de Productos (OPSS). Mientras que antes los datos sobre retiradas y otros aspectos relacionados con los productos se compartían con las autoridades locales, en el marco propuesto dicha información se compartiría con la OPSS para coordinar las respuestas. Esto significa que es probable que las medidas de control del cumplimiento de la normativa sean más organizadas y exhaustivas. Las propuestas también pretenden ampliar las competencias de la OPSS para incluir, potencialmente, la facultad de imponer sanciones pecuniarias civiles sin necesidad de recurrir a los tribunales.
Las propuestas también suponen un cambio importante en el funcionamiento de la OPSS, que se apartaría del marco actual de seguridad de los productos, derivado de la normativa de la UE. Esto también ha supuesto una gran sorpresa para los expertos en regulación, debido a que difiere fundamentalmente de la forma en que se regula actualmente la seguridad de los productos. Las propuestas cambiarían la forma en que se clasifican los productos a efectos de seguridad, pasando a clasificaciones basadas en los niveles de riesgo potencial en lugar de por sectores, como ocurre en el sistema actual. El carácter sorprendente de muchos de estos cambios se suma al ya complejo panorama normativo que ha surgido en Europa desde el Brexit. A medida que el Reino Unido continúa reestructurando sus propios regímenes normativos y se aleja de las leyes derivadas de la UE, las empresas deben esperar futuras sorpresas normativas.
Comprensión de los sistemas normativos
Además, las empresas que fabrican y distribuyen productos en Europa se enfrentan ahora a una mayor variedad de marcos normativos que deben comprender. El incumplimiento de las nuevas normativas supone un riesgo de responsabilidad civil y una amenaza para la confianza de los consumidores que no debe pasarse por alto. Esto es especialmente cierto a la luz de la propuesta de otorgar facultades para imponer sanciones civiles en caso de incumplimiento. Aunque orientarse en el panorama normativo actual puede suponer un reto, trabajar con expertos externos especializados en protección de marcas y legislación sobre responsabilidad por productos defectuosos puede aliviar la carga y reducir los riesgos para sus resultados financieros y su reputación.
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