23 de marzo de 2022
Por Jake Carter, Implementación y proyectos
Desde los formularios manuales y los clips hasta la invención del ordenador, la forma de gestionar las reclamaciones ha cambiado radicalmente.
Aunque es cierto que la evolución tecnológica en el sector de los seguros no siempre ha sido fácil, la experiencia del cliente y un mejor aprovechamiento de los datos son ahora prioritarios.
Sistemas operativos basados en la nube
Atrás quedaron los días en que los sistemas se desconectaban a la hora del almuerzo a finales de mes para poder llevar a cabo la «conciliación». Imagínese la pérdida de productividad, por no hablar de las molestias. Los nuevos sistemas operativos basados en la nube suelen ser más rápidos, más fáciles de usar y seguros, y se pueden actualizar fácilmente para incorporar las mejoras disponibles.
Drones y tecnología virtual(RV)
Aunque al principio la implantación y la adopción de los drones y la realidad virtual fueron lentas, la pandemia ha impulsado estas innovaciones. Pensemos en el periodo de confinamiento, cuando acudir en persona a las instalaciones se convirtió en un reto. La posibilidad de conectarse de forma remota mediante teléfonos inteligentes generó un ahorro significativo en términos de tiempo y costes. La tecnología de vídeo mejorada permite ahora crear una copia digital completa de un Daños el gestor de siniestros Daños desde su escritorio, lo que le permite evaluar el alcance de los daños e incluso sacar a concurso las obras de reparación.
Inteligencia artificial (IA)
Aunque aún es pronto, la automatización pronto será clave para la evolución futura de la gestión de siniestros.La robóticaes solo una parte de nuestro proceso de notificación de siniestros: genera referencias de siniestro y asigna los casos al perito correspondiente. Además, nuestro equipo de contabilidad forense ya ha constatado quela inteligencia artificiales una herramienta esencial para recopilar datos y calcular las pérdidas por interrupción de la actividad empresarial (BI) derivadas de la COVID-19, utilizando fórmulas acordadas con las aseguradoras.
No tardaremos mucho en poder tramitar automáticamente un gran volumen de siniestros de baja intervención. No está lejos un mundo en el que un robot pueda leer y comprender la información facilitada directamente por el reclamante, solicitar aclaraciones o incluso datos que falten, y luego tomar decisiones sobre la cobertura y la cuantía. En pocas palabras,la tecnologíay la automatización permiten a los reclamantes comunicarse de la forma que les resulte más cómoda. Esto libera tiempo a los gestores de siniestros para que se centren en el aspecto humano y asistencial de las reclamaciones y profundicen en los elementos más complejos del proceso.
El papel que desempeñan los datos en el proceso
Los formularios manuales y los clips no se consideran buenas prácticas para la recopilación, la gestión o la seguridad de los datos. Y, en términos generales, hacían prácticamente imposible manipular los datos de las reclamaciones e identificar tendencias o patrones emergentes. En los futuros sistemas de reclamaciones, la atención se centrará en cómo se utilizan los datos, lo que permitirá introducir mejoras para ofrecer una mejor experiencia al cliente y lograr un mejor rendimiento financiero.
Teniendo en cuenta que las reclamaciones complejas pueden provocar frustración en el reclamante, el hecho de poder recopilar los datos puede ayudar a identificar una fase concreta del proceso que, al parecer, era la que causaba mayor insatisfacción. Al identificar fácilmente estas áreas, podemos actuar de forma proactiva para ajustar el proceso y contribuir a garantizar una transición fluida. Al gestionar reclamaciones similares, podemos detectar tendencias que den lugar a conversaciones con los suscriptores para ayudarles a mejorar sus índices de siniestralidad.
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