Por Jake Carter, Implementación y proyectos

Desde los formularios manuales y los clips hasta la invención del ordenador, la forma de gestionar las reclamaciones ha cambiado radicalmente.

Si bien es justo decir que la evolución de la tecnología en el sector de los seguros no siempre ha sido fácil, la experiencia del cliente y un mejor uso de los datos son prioridades fundamentales.

Sistemas operativos basados en la nube

Atrás quedaron los días en que los sistemas se apagaban a la hora del almuerzo al final del mes para que se pudiera realizar la «conciliación». Imagínese la cantidad de productividad perdida, por no hablar de las molestias. Los nuevos sistemas operativos basados en la nube suelen ser más rápidos, más fáciles de usar, más seguros y se pueden actualizar fácilmente para reflejar las mejoras disponibles.

Drones y tecnología virtual(RV)

La implantación y adopción iniciales de los drones y la realidad virtual pueden haber sido lentas al principio, pero la pandemia ha impulsado estas innovaciones. Pensemos en el periodo de confinamiento, en el que acudir en persona a los lugares siniestrados se convirtió en un reto. La posibilidad de conectarse de forma remota mediante teléfonos inteligentes generó un ahorro significativo en términos de tiempo y costes. La tecnología de vídeo mejorada permite ahora crear una copia digital completa de un Daños el gestor de siniestros Daños desde su escritorio, lo que le permite evaluar una serie de daños e incluso licitar para los trabajos de reparación.

Inteligencia artificial (IA)

Puede que aún sea pronto, pero la automatización pronto será clave para la evolución futura de las reclamaciones.La robóticaes solo una parte de nuestro proceso de notificación de reclamaciones: genera referencias de reclamaciones y asigna tareas al perito adecuado. Además, nuestro equipo de contabilidad forense ya ha descubierto quela IAes una herramienta esencial para recopilar datos y calcular las pérdidas por interrupción del negocio (BI) debidas a la COVID-19 utilizando fórmulas acordadas con las aseguradoras.

No pasará mucho tiempo antes de que las reclamaciones de bajo contacto y volumen significativo puedan procesarse automáticamente. No está lejos un mundo en el que un robot pueda leer y comprender la información proporcionada directamente por el reclamante, solicitar aclaraciones o incluso datos que falten, y luego tomar decisiones sobre la cobertura y la cuantía. En pocas palabras,la tecnologíay la automatización permiten a los reclamantes comunicarse de la forma que les resulte más conveniente. Esto libera tiempo a los gestores de reclamaciones para que se centren en el aspecto humano y asistencial de las reclamaciones y profundicen en los elementos más complejos del proceso.

El papel que desempeñan los datos en el proceso

Los formularios manuales y los clips no se consideran las mejores prácticas para la recopilación, gestión o seguridad de datos. Y, en términos generales, hacían prácticamente imposible manipular los datos de las reclamaciones e identificar tendencias o patrones emergentes. Los futuros sistemas de reclamaciones verán cómo el enfoque se desplaza hacia el uso de los datos, lo que generará mejoras para una mejor experiencia del cliente y un rendimiento financiero más sólido.

Teniendo en cuenta que las reclamaciones complejas pueden provocar frustración en el reclamante, poder recopilar los datos puede ayudar a identificar una etapa concreta del proceso que, aparentemente, era la que causaba mayor insatisfacción. Al identificar fácilmente estas áreas, podemos actuar de forma proactiva para ajustar el proceso y ayudar a garantizar una transición fluida. Al gestionar reclamaciones similares, podemos identificar tendencias que pueden dar lugar a conversaciones con las aseguradoras para ayudarles a mejorar sus índices de siniestralidad.