Abril es el Mes de la Concienciación sobre el Estrés, una iniciativa dedicada a sensibilizar a la población sobre las causas y los tratamientos de la actual epidemia de estrés. En este blog, quiero analizar qué es el estrés, cuáles son sus factores desencadenantes, cómo reconocerlo y ofrecer algunos consejos prácticos para gestionarlo de forma eficaz.

Entender el estrés

No existe una definición universalmente aceptada de estrés, pero suele describirse como una tensión o presión física, mental o emocional. El estrés es una reacción personal basada en la percepción que tiene una persona de sentirse amenazada, abrumada o poco preparada para afrontar una situación determinada. Aunque todo el mundo experimenta algún tipo de estrés a lo largo de su vida, lo que resulta estresante para una persona puede no serlo para otra. Dado que el estrés es algo tan personal, las soluciones más eficaces para abordarlo suelen ser igualmente personalizadas.

La mayoría de las veces, las personas se sienten estresadas debido a factores externos. Entre ellos se incluyen acontecimientos que tienen lugar en el mundo en general —como tensiones geopolíticas, violencia y riesgos para la salud pública— o en nuestro entorno personal, como cambioslaborales, la pérdida de un familiar o problemas en las relaciones. Los factores estresantes cotidianos y mundanos pueden incluir las finanzas personales, las apretadas agendas familiares, los plazos de trabajo urgentes o qué preparar para cenar. A veces, somos nosotros mismos la causa de nuestro propio estrés; el estrés interno proviene de conflictos internos y puede estar relacionado con nuestros valores y pensamientos sobre nosotros mismos y el mundo que nos rodea.

Según el Instituto Americano del Estrés, existen cuatro tipos principales de estrés:

  • Agudo: cuando sientes que tu cuerpo está en modo de lucha, huida o parálisis.
  • Crónico: relacionado con los gastos de la vida cotidiana, como las facturas, el trabajo y las tareas domésticas.
  • Situaciones de angustia: factores estresantes negativos, como el divorcio, las dificultades laborales y los problemas económicos.
  • Eustrés: relacionado con acontecimientos emocionantes de la vida, como el matrimonio, un ascenso en el trabajo, tener un hijo o graduarse. (¡Sí, el estrés a veces puede ser saludable y positivo!)

Gama de síntomas

Independientemente del tipo o la causa, el estrés puede afectar significativamente al bienestar general. Sus síntomas pueden manifestarse a nivel físico (la respuesta del cuerpo al estrés), mental (los pensamientos y sentimientos relacionados con el estrés) y conductual (las acciones que se llevan a cabo cuando se está estresado). A continuación se incluyen algunos ejemplos y señales de alerta:

Estrategias de afrontamiento

Dada la gravedad de estos síntomas, dejar que el estrés siga sin control puede tener un impacto muy perjudicial en tusalud física, mental, emocional y espiritual. La buena noticia es que el estrés es algo que se puede controlar. A continuación te presentamos algunos enfoques habituales que puedes adaptar a tus propias necesidades y experiencias:

  1. Establece expectativas realistas:entre los hábitos saludablesen momentos de estrés se incluyen simplificar las cosas siempre que sea posible, establecer límites adecuados para ti mismo y para los demás, y seguir rutinas habituales y familiares.
  2. Desarrolla habilidades positivas: cuandote encuentras en medio de una situación difícil, resulta de gran ayuda contar con herramientas sólidas para afrontar el estrés de frente. Habilidades como la gestión del tiempo, la organización, el establecimiento de objetivos, la resolución de problemas, la comunicación y el equilibrio resultan fundamentales cuando las cosas se ponen difíciles.
  3. Cambia tu forma de pensar: aunqueno puedas cambiar algo, puedes cambiar la forma en que lo ves. Los pensamientos son un poderoso aliado a la hora de afrontar el estrés. Recuerda que las cosas no siempre saldrán a la perfección ni según lo previsto, que está bien reírse de vez en cuando y que no todo es una ofensa personal. Cuestiona los «deberías» y los «tienes que», y esfuérzate por afrontar los pensamientos negativos de frente, antes de que se vuelvan cada vez más presentes y problemáticos.
  4. Cuídate: Cuidarseva mucho más allá de un baño de burbujas o un tratamiento de spa de vez en cuando. Significa comer bien, hacer ejercicio con regularidad, dormir lo suficiente, practicar técnicas de relajación y meditación, dedicar tiempo a las relaciones sociales y a actividades divertidas, tomarse descansos planificados y realizar revisiones periódicas de tu bienestar. Cuidarse es fundamental para mantener a raya el nivel de estrés.
  5. Pide ayuda:No hay queavergonzarse de pedir ayuda cuando te sientes abrumado. Aprovecha tu red de apoyo. Ya sea en el trabajo, en casa o en cualquier otro lugar, busca formas de compartir la carga y aliviar parte del peso que llevas sobre tus hombros. Si sientes que el estrés es implacable y agobiante, y afecta a tu vida cotidiana, tal vez sea el momento de acudir a un profesional que pueda ofrecerte apoyo adicional y asistencia clínica.

Reducir el estrés en la tramitación de reclamaciones

En Sedgwick, nuestro enfoque se basa en la filosofía de quecaring counts. Nuestro objetivo es prestar nuestros servicios con empatía y simplificar el proceso de tramitación de siniestros, para así aliviar el estrés de quienes se enfrentan a una situación adversa e inesperada. Esta es una de las razones por las que las empresas, las compañías de seguros y otras organizaciones líderes confían en Sedgwick para cuidar de sus empleados cuando se encuentran en su momento de mayor vulnerabilidad.

En mi función como miembro del equipo de atención gestionada de Sedgwick, ofrezco soluciones de salud conductual para ayudar a los empleados de los clientes de la empresa en materia de indemnización por accidentes laborales a superar las barreras psicosociales que afectan a su recuperación tras una lesión y a su reincorporación al trabajo. Nuestros especialistas en salud conductual están altamente capacitados para proporcionar una atención integral y reconocer los factores estresantes que pueden obstaculizar el camino de un empleado hacia una recuperación yuna productividad óptimas. Al educar y orientar a los trabajadores lesionados sobre formas eficaces de gestionar su estrés, somos capaces de marcar una diferencia significativa en sus vidas en un momento en el que caring counts .

>Más información: visita stress.org, yvealeer sobre las soluciones clínicas de salud conductual de Sedgwick