Por Mark Debus, máster en Trabajo Social (MSW), trabajador social clínico licenciado (LCSW) y director de servicios de salud conductual

En los últimos dos años, la capacidad de resistencia de los trabajadores se ha puesto a prueba y se ha visto sometida a numerosas dificultades.

Como resultado, muchos se muestran más fuertes, más ágiles y con mayor capacidad de adaptación que nunca. Al mismo tiempo, muchos trabajadores se sienten agotados y abrumados por el peso del dolor, la pérdida y la incertidumbre que han vivido durante la pandemia.

Los empleados regresan a la oficina habiendo cambiado con respecto a cómo eran cuando se marcharon en marzo de 2020. Muchas personas comenzaron a trabajara distanciay ahora colaboran con sus equipos en persona por primera vez. Incluso para los directivos con más antigüedad y los empleados que ya trabajaban antes de la pandemia, volver a la oficina resulta una experiencia nueva y diferente.

Muchas de las personas que aún no han vuelto a la oficina temen que hacerlo afecte negativamente a su salud mental. Por su parte, es posible que los directivos no sepan muy bien cómo preparar a su equipo para el cambio emocional que supone la vuelta a la oficina. Existen medidas concretas que los directivos y los mandos intermedios pueden adoptar para abordar estas preocupaciones y hacer de su equipo un entorno psicológicamente acogedor para los empleados a medida que estos se reincorporan al trabajo.

Pregunta a tus empleados qué opinan

Incluso en los equipos que trabajan a distancia, tras dos años, es posible que la opinión de los empleados sobre su entorno de trabajo en casa haya cambiado con el tiempo. Los jefes y los responsables no tienen por qué asumir toda la responsabilidad de los sentimientos de sus compañeros, pero ahora más que nunca los empleados quieren que se les vea como personas en su totalidad, con sus emociones y todo.

Una forma sencilla de fomentar la concienciaciónsobre la salud mentalen las relaciones de tu equipo es preguntar a tus compañeros cómo se sienten. Asegúrate de utilizar la palabra «sentir» (en lugar de expresiones como «pensar» o «hacer») cuando les preguntes. Para los gerentes y líderes, también puede resultar útil tomar breves notas sobre los sentimientos de cada empleado, así como sobre cualquier anécdota relacionada con su vida fuera del trabajo, especialmente cualquier logro que merezca ser celebrado y cualquier dolor o pérdida que puedan estar atravesando.

Sé flexible

Estamos observando que los empleados y trabajadores valoran la posibilidad de elegir, la flexibilidad y la capacidad de decidir sobre su horario. En la práctica, la flexibilidad no siempre es posible, pero disponer de cierta autonomía es mejor que volver a las viejas costumbres y a las normas estrictas. Los líderes y directivos tienen la capacidad —quizás ahora más que nunca— de mostrarse flexibles en determinadas circunstancias sin dejar de mantener el control. Los directivos deben prepararse para ser adaptables, incluso al reincorporarse al lugar de trabajo, e intentar dar a los empleados autonomía y opciones cuando las circunstancias lo permitan. De lo contrario, los empleados podrían explorar otras opciones para encontrar un puesto o un equipo que les ofrezca más flexibilidad.

Predicar con el ejemplo

Demuéstrale a tu equipo cómo es el equilibrio entre la vida laboral y personal. Los equipos captan muchas señales tácitas de los jefes y los altos cargos. Esto puede significar esperar hasta el lunes para enviar un correo electrónico que hayas preparado durante el fin de semana o desconectar por completo durante tu tiempo libre. Al dar ejemplo con este comportamiento, estableces un modelo positivo que tu equipo puede seguir.

Otra forma de predicar con el ejemplo es compartir tus propias dificultades personales con tus compañeros de trabajo. No hace falta desnudarse en exceso ni compartir detalles demasiado íntimos, pero, si se hace de forma selectiva, con tacto y con sinceridad, es una técnica muy eficaz que ayuda a crear una buena relación con los demás.

Aprovecha las ventajas

La mayoría de las empresas ofrecenprestacionesa sus empleados, tal y como establecen las leyes estatales. En la actualidad, muchas empresas ofrecen paquetes de prestaciones más completos que incluyen programas de asistencia al empleado (EAP) para ayudarles a afrontar diversas situaciones difíciles de la vida. En los últimos dos años hemos observado que los empleados están descubriendo y utilizando estos paquetes de prestaciones a un ritmo exponencial. Los directivos pueden promover los programas de prestaciones de su empresa como un recurso adicional para los empleados que se enfrentan al regreso a la oficina o a cualquier otra situación complicada en su vida laboral y personal.

La «Gran Renuncia» no se reduce simplemente a los salarios o al estrés laboral: el agotamiento y los factores que afectan a la salud mental son aspectos clave a tener en cuenta. Dar prioridad al bienestar mental en el lugar de trabajo es una tendencia que ha llegado para quedarse. Es importante que los directivos y las empresas aborden el tema del bienestar mental, cuando sea oportuno, como parte del proceso para comprender la perspectiva de sus empleados.

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