30 de marzo de 2023
A medida que se acerca la temporada náutica, los pequeños detalles pueden marcar la diferencia a la hora de que una embarcación se quede en tierra. Cada año, muchas de las lesiones que observamos tras un siniestro se producen durante la botadura o al inicio de la temporada, debido a que algunos propietarios sobreestiman sus habilidades náuticas. Aunque no es posible eliminar todos los riesgos, hay una serie de medidas que puede tomar para minimizarDaños y reducir la probabilidad de sufrir lesiones.
Revisa tu póliza de seguro
Antes de que comience la temporada, se recomienda a todos los propietarios de embarcaciones que revisen sus pólizas para conocer el tipo de cobertura de que disponen. ¿Dispone de la cobertura adecuada para sus circunstancias? Cada vez son más frecuentes los casos en los que los asegurados no saben muy bien por qué están pagando. Como propietario de una embarcación, es fundamental que revise periódicamente las condiciones de su póliza, ya que estas se actualizan con regularidad y usted tiene la oportunidad de modificar la cobertura según sea necesario.
Toma medidas de seguridad
Si naciste antes de 1980, puedes pilotar una embarcación de hasta 15 metros de eslora. Sin embargo, eso no significa necesariamente que debas hacerlo. El examen de navegación náutica proporciona conocimientos sobre navegación, técnicas marítimas, balizamiento y los peligros que hay que tener en cuenta en el agua. El examen se puede realizar en poco tiempo y a un precio relativamente asequible, por lo que puede considerarse el seguro más barato que puedes contratar.
Mantener la embarcación
Cuidar adecuadamente una embarcación requiere tiempo y esfuerzo, pero resulta más fácil si se realiza el mantenimiento cuanto antes. El paso más importante es enjuagar la embarcación con una hidrolimpiadora de alta presión tan pronto como se ponga en tierra. Si se deja que la embarcación se seque con suciedad y mugre acumuladas, la limpieza puede resultar considerablemente más laboriosa. Los talleres náuticos suelen tener largas listas de espera en primavera, por lo que, si quieres llevar el barco al taller, cuanto antes mejor. Otro aspecto importante del mantenimiento del barco es tener en cuenta el medio ambiente, separando los residuos, y tu propia seguridad, utilizando el equipo de protección adecuado para cada tarea.
A la hora de preparar la embarcación para la temporada, ten en cuenta las siguientes sugerencias:
- Lava el barco
Como una de las tareas principales, presta especial atención a que los sistemas de autoachique y los orificios de drenaje estén libres de hojas y suciedad. Lee las instrucciones de uso del detergente que utilices, ponte guantes de protección contra productos químicos, empieza por la parte inferior y lava hacia arriba. Es recomendable lavar la superestructura y la cubierta antes de empezar a pulir; de lo contrario, la presión del agua a alta presión podría estropear lo que ya hayas hecho. También se recomienda evitar frotar en exceso, así como el uso de Jif y otros productos abrasivos. Aclara la embarcación con agua dulce y utiliza preferiblemente un detergente potente que haga mucha espuma. Aplícalo con una esponja y un cubo. Deja que el detergente actúe y así evitarás tener que frotar demasiado. Aun así, es importante no dejar que se seque demasiado, ya que podrían formarse costras difíciles de eliminar. Aclara bien la embarcación con agua dulce después del lavado, preferiblemente con una hidrolimpiadora de alta presión.
- Revisa el casco
Empieza por comprobar si el casco presenta daños en el gelcoat. Se recomienda reparar los daños por debajo de la línea de flotación antes de lubricar y pulir el fondo. Revisa las cuadernas y los mamparos; deben estar intactos. En el caso de las embarcaciones de madera, debes fijarte bien en si hay podredumbre en las pasarelas, las cuadernas, los mamparos y los tramos del fondo. Comprueba si hay grietas y, si observas algo que llame la atención, revisa con cuidado las uniones entre la quilla y el casco.
- Limpiar bien
Es importante que la embarcación esté bien lavada, completamente seca y frotada antes de empezar a pulir. Se recomienda utilizar una pulidora a la velocidad más baja. No se debe aplicar en superficies de más de, por ejemplo, 80 x 80 cm, y hay que trabajar en sentido horizontal y vertical. No es recomendable pulir bajo la luz solar directa. Durante el verano, se debe aplicar varias veces un «protector solar» a la embarcación neumática para proteger el pontón. Se trata de un sellador o un recubrimiento a base de cera que crea una película protectora contra el agua salada y las manchas.
- Proteger el material de la base
Independientemente de si vas a aplicar un producto para el casco o no, se recomienda lijar la parte inferior de la embarcación con papel de lija de agua. Si es necesario, busca un producto para el casco que se adapte a tu uso y a tu embarcación, y aplícalo cada dos años. La parte inferior debe enjuagarse y limpiarse cada año.
- Revisar el motor y la hélice
Aunque los profesionales se encargan de las inspecciones completas, los propietarios de embarcaciones pueden realizar una revisión visual del motor y del compartimento para detectar daños, fugas u otros indicios de que algo podría ir mal. También puede comprobar el nivel de aceite y refrigerante del motor, así como el voltaje de la batería. Revise todos los puntos de lubricación y no dude en lubricar las transmisiones por cable y las piezas móviles. Compruebe los cables y mangueras y busque roturas y desgaste. Por último, puede revisar y limpiar los filtros del motor.
- Asegúrate de que la batería esté cargada
Se considera que la batería está descargada o dañada si tiene menos de 12 voltios. Si la batería supera ligeramente los 12 voltios, está aproximadamente a la mitad de su capacidad. Una batería completamente cargada debería tener unos 12,7 voltios.
- Comprueba el equipo de seguridad
Cada año se producen muchos incendios en embarcaciones, y estos pueden agravarse rápidamente. La primera prioridad es disponer del equipo adecuado a bordo, y la segunda es saber cómo utilizarlo. Es recomendable comprobarlo durante la limpieza de primavera de la embarcación, además de las alarmas contra incendios, los detectores de gas, el equipo de extinción y los chalecos salvavidas. En el caso de los chalecos salvavidas inflables, debes comprobar el cartucho de gas, la pastilla de activación y si el chaleco queda bien ajustado. No todos los chalecos son inflables, y en los chalecos normales es importante asegurarse de que todas las costuras estén intactas, de que el chaleco se adapte a tu peso y complexión, y de que tenga una correa de entrepierna. Se recomienda anotar en el chaleco la fecha de la última revisión.
- No te olvides del tapón inferior y pídele ayuda ayuda durante y después de la botadura
Al botar la embarcación, no se recomienda conducir un remolque con una embarcación si no se dispone de la licencia correspondiente. Las fuerzas que se ejercen al girar son considerables y los badenes han dañado muchas embarcaciones. Sujeta siempre la embarcación de forma segura al soporte con al menos tres correas. Antes de dar marcha atrás hacia el agua, si es necesario, retira la placa eléctrica de la parte trasera y desconecta el conector entre el remolque y el coche. Retrocede hasta el agua, pero no tanto como para que el agua cubra el cubo de las ruedas del remolque. Recuerda poner el freno de mano para que no se pongan en marcha ni la embarcación ni el coche. Cuando la embarcación esté a salvo en el agua, saca el coche con el remolque fuera del agua y lávalo a fondo con agua dulce. Rocía todos los contactos eléctricos con un spray repelente de humedad.
Cuando la embarcación esté en el agua, comprueba que no haya fugas en todas las aberturas del casco. Prueba los cabrestantes, los propulsores, los alerones y el timón. Comprueba que el motor esté cargando la batería y que el sistema de refrigeración del motor funcione correctamente. Los impulsores de goma pueden endurecerse y, a menudo, agrietarse si se dejan secar en tierra. Después de hacer funcionar el motor durante un rato, comprueba que no haya fugas de aceite, combustible y agua de refrigeración, así como el nivel de aceite.
La temporada náutica ya está aquí, y con ella los riesgos. Para minimizar Daños y reducir la probabilidad de lesiones, se recomienda revisar su póliza, tomar medidas de seguridad y realizar el mantenimiento adecuado de la embarcación. Sedgwick está preparada para atender a sus clientes y a sus asegurados durante toda la temporada náutica y más allá.
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