Por la Dra. Teresa Bartlett, directora general y médica jefe

En el punto álgido de la pandemia, los recursos sanitarios se acercaban al límite de su capacidad y el sector se vio obligado a adaptarse rápidamente a las condiciones cambiantes.

Ahora que las empresas están planteando sus estrategias comerciales para 2022, muchas conversaciones giran en torno a la forma en que las organizaciones han evolucionado a lo largo de los últimos dos años. Esto es lo que puede esperarse a medida que seguimos adaptándonos a la «nueva normalidad» en el sector sanitario:

Telesalud

El uso de la telesalud en el ámbito de la indemnización por accidentes laborales se lleva debatiendo desde hace varios años, pero tras el inicio de la pandemia de COVID-19 pasó rápidamente a considerarse una necesidad. Muchos profesionales médicos y trabajadores lesionados recurrieron a la telesalud como alternativa para la prestación de asistencia sanitaria. Su popularidad creció rápidamente en el ámbito de la indemnización por accidentes laborales debido a la comodidad que ofrecía a la hora de tratar a los trabajadores lesionados. Los empleadores pudieron comprobar de primera mano las ventajas de la telesalud en la evaluación, el tratamiento y el seguimiento de las lesiones, así como en servicios especializados como la fisioterapia. Sin embargo, los trabajadores lesionados ofrecieron una respuesta más variada ante la alternativa de la telesalud. Aquellos que se sentían cómodos con la tecnología, por lo general, acogieron con agrado la nueva iniciativa, mientras que aquellos que carecían de acceso o familiaridad tendían a responder de manera menos favorable. De cara al futuro, cabe esperar que más personas adopten la tecnología y que la telesalud se generalice. Es posible que algunas partes interesadas lleguen incluso a exigir su disponibilidad y uso.

Compromiso de los empleados

La pandemia fomentó la autorreflexión, ya que muchos hicieron balance de sus vidas para comprender qué era lo más importante para ellos. Esto llevó a que se diera mayor importancia a la flexibilidad y al trabajo con sentido. El teletrabajo o las modalidades de trabajo a distancia también ocupan uno de los primeros puestos de la lista, ya que muchas personas han recuperado las innumerables horas que antes dedicaban a los desplazamientos diarios. Cabe destacar que muchos empleados simplemente han optado por abandonar el mercado laboral, lo que ha provocado una elevada demanda de mano de obra y un aumento de los costes, ya que muchos empleadores suben los salarios para atraer a los trabajadores. Las organizaciones están dando prioridad a las encuestas a los empleados para identificar las prestaciones más significativas para su plantilla y encontrar formas creativas de satisfacer las necesidades de los empleados. Esto puede incluir ofrecer estructuras de bonificaciones creativas, diseñar opciones de horarios más flexibles o permitir que los empleados traigan mascotas al trabajo.

Resiliencia

La pandemia de COVID-19 puso de relieve la salud mental y el trastorno por estrés postraumático (TEPT), que rápidamente se convirtieron en el centro de muchos debates relacionados con el trabajo. Sectores como la sanidad, el transporte y el comercio minorista se enfrentaron a situaciones que sus trabajadores nunca habían vivido antes. Las condiciones de trabajo solían ser estresantes debido a las largas jornadas con poco descanso, y el uso de equipos de protección individual (EPI) se volvió agotador en muchas situaciones. Estas circunstancias únicas provocaron un renovado interés entre los empleadores por el valor de los programas de bienestar y las formas de desarrollar la resiliencia de los empleados. Donde antes podía haber desconfianza, los empleados se mostraron más abiertos a pedir y recibir ayuda a medida que cambiaba el estigma en torno a la salud mental. La tecnología facilitó medios de apoyo adicionales, como aplicaciones de bienestar y un mayor acceso a la información sanitaria.

Seguridad y prevención de lesiones

Además de abordar los riesgos tradicionales del lugar de trabajo, las medidas actuales de seguridad y prevención de lesiones han evolucionado para hacer frente a algunos de los nuevos riesgos que están surgiendo en la actualidad. Por ejemplo, los empleadores se han dado cuenta de que puede resultar complicado garantizar un entorno de trabajo seguro en un contexto virtual. Existe un mayor interés por los principios ergonómicos y por cómo se pueden organizar las modalidades de teletrabajo para facilitar una buena postura, el apoyo corporal y la prevención de lesiones. Se están desarrollando materiales adicionales que se centran en cómo hacer del hogar un espacio de trabajo más seguro y qué medidas pueden tomar los empleados para eliminar o minimizar los riesgos comunes. También se están llevando a cabo debates similares para quienes regresan a una oficina u otro entorno comercial. Los temas incluyen el uso de EPI, el mantenimiento o la actualización de los sistemas de filtración de aire y ventilación, y la seguridad de las instalaciones exteriores alrededor de un edificio o centro que pueda haber estado desocupado durante un tiempo prolongado.

Sin duda, la pandemia de COVID-19 nos ha planteado retos sin precedentes. Pero estos retos han traído consigo oportunidades de innovación y crecimiento. Muchos empresarios y trabajadores están saliendo de esta situación más fuertes que nunca, con un renovado sentido de propósito. Aunque el nuevo año traerá consigo nuevos obstáculos, también ofrecerá oportunidades para reafirmar la fortaleza, la innovación y la solidaridad hacia los trabajadores que nos proporcionan los productos y servicios de los que dependemos cada día.