En el sector de los siniestrosmarítimos, casi nada se considera sencillo. Independientemente del lugar del mundo en el que se produzcan las mercancías o del medio de transporte utilizado (marítimo, terrestre o aéreo), es inevitable que surjan dificultades.

Traslado de la carga y consecuencias en materia de responsabilidad

Imaginemos que inicias sesión en la aplicación de Amazon, buscas una tableta y realizas el pedido. Hay bastantes factores individuales que influyen en el proceso para que ese dispositivo pase de tu carrito a tu puerta. El proceso podría comenzar en Kenia, donde se extrae el cobre necesario para fabricar el dispositivo. A continuación, podría trasladarse a China, donde se lleva a cabo el proceso de montaje, antes de ser transportado al almacén, con tantas paradas como sean necesarias por el camino. A continuación, la tableta debe enviarse a un centro de distribución o de logística de Amazon, antes de subir finalmente a un vehículo y llegar a tu puerta. 

Pero, ¿quién se considera responsable de la mercancía en cada etapa de ese proceso? Hay una gran cantidad de factores complejos que evaluar y diversas partes implicadas, entre ellas el propietario legítimo de la mercancía, el propietario del almacén donde se guarda la mercancía durante el tránsito y los transportistas u otras personas que participan en el traslado físico de la carga, entre otros. Y es probable que cada una de estas partes cuente con su propia cobertura de seguro, con sus matices particulares.

En algún momento de este complejo proceso, la titularidad de esa mercancía —productos electrónicos o cualquier otro artículo— se transfiere. Pero, ¿dónde? ¿En el almacén, en poder del transportista o en la puerta de su casa en el momento de la entrega? Solo tras investigar la causa directa de la pérdida y las circunstancias que rodean el suceso se puede determinar qué entidad asume el riesgo de esa mercancía y, por consiguiente, quién debe recibir el pago en caso de reclamación por daños a la mercancía. 

Riesgos marítimos y de transporte

Existen innumerables riesgos que pueden obstaculizar el transporte y el tránsito de mercancías. Los accidentes de tráfico, como las colisiones, pueden causar graves daños a la carga, algo que ocurre con frecuencia. Estos incidentes pueden impedir la entrega de la carga o provocar daños involuntarios.Los roboso secuestrosde cargapueden ser perpetrados por organizaciones criminales u otros terceros durante el transporte. Cualquier factor que pueda dañar una carga constituye un riesgo real.

Los riesgos relacionados con el almacenamiento, en particular, constituyen una preocupación importante —y cada vez mayor— en el sector marítimo. Las instalaciones donde se almacenan las mercancías podrían inundarse, por ejemplo, o podrían producirse robos a manos de un subcontratista que trabaje en las instalaciones. Unanálisissobre el robo de mercancías reveló que los almacenes y los centros de distribución son el tipo de ubicación más frecuentemente atacado en la cadena de suministro mundial, seguidos por los aparcamientos. 

Sea cual sea la causa de la pérdida, habrá que determinar si el almacenista es responsable de dichas mercancías o no.

En el Reino Unido existen muchas zonas de aparcamiento destinadas a los conductores de camiones, pero pocas anuncian que sus instalaciones son seguras debido a los riesgos de seguridad. Los conductores deben ser muy cuidadosos a la hora de elegir el lugar donde aparcar y asegurarse de que sea lo más seguro posible para minimizar el riesgo de robo. Además, las empresas de transporte deberían llevar a cabo un exhaustivo proceso de selección antes de contratar a cada conductor. Un empleado con vínculos delictivos tendría acceso privilegiado para identificar cargas de gran valor y/o facilitar su robo. Las cargas especialmente valiosas deberían transportarse en el mismo día, si es posible, en lugar de realizar un viaje nocturno de mayor riesgo.

Factores clave de una investigación

En caso de siniestro, es necesario llevar a cabo una investigación especial para poner en marcha el proceso de reclamación. Es imprescindible que un perito esté presente sobre el terreno para evaluar todos los aspectos del siniestro y recabar toda la información y las pruebas disponibles. Los peritos tratan de determinar la responsabilidad en el momento del siniestro, examinan la amplia gama de leyes y requisitos de cumplimiento de las ubicaciones pertinentes, determinan si se produjo negligencia o actividad ilícita en algún momento durante el proceso de manipulación de la carga, revisan la documentación, evalúan el estado de los bienes dañados o trabajan para recuperar los bienes robados, y aplican herramientas de mitigación de riesgos para minimizar la posibilidad de siniestros futuros.

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Parisa Kheradmand, perito marítimo y perito de siniestros graves y complejos, Sedgwick