7 de julio de 2023
Tras unos años turbulentos, muchos de los retos logísticos y de fabricación que han afectado a las cadenas de suministro mundiales por fin están empezando a estabilizarse. Una tendencia desafortunada que no se ha estabilizado es el robo de mercancías. Ante la persistente inflación y otras presiones económicas, los estafadores siguen sustrayendo artículos de los contenedores de transporte —e incluso robando contenedores enteros— para engrosar sus ingresos y hacer frente a la escasez persistente. En este blog analizaremos las últimas tendencias en materia de robo de mercancías, destacaremos datos recientes del mercado norteamericano y profundizaremos en la investigación de las pérdidas por robo de mercancías.
Tendencias
En lo que respecta a la mercancía robada, observamos dos tipos principales de actividad:
- Hurto:Por logeneral, se trata dedelitos de oportunidad, poco sofisticados y de escaso valor. La gente ve contenedores abandonados en trenes, camiones o almacenes y se lleva lo que puede. Dos factores que han propiciado un aumento de los «robos en trenes» y otros hurtos en los últimos años son el auge de las compras por Internet y el consiguiente transporte de mercancías, así como los atascos de carga que afectaron a las estaciones de clasificación ferroviarias y a los puertos marítimos durante la pandemia de COVID.
- Crimen organizado: Se trata dedelitos más sofisticados y planificados que requieren la colaboración de alguien con información privilegiada a lo largo de la ruta de tránsito. Los autores no escatiman esfuerzos para identificar mercancías de valor, como productos electrónicos y farmacéuticos, falsificar licencias y documentos de transporte, y crear empresas de transporte ficticias y otros planes engañosos con el fin de hacerse con la mercancía. Si los planes se ejecutan correctamente, los transportistas y propietarios legítimos pueden tardar días en darse cuenta de que se ha robado un contenedor.
Los delincuentes conocen bien las vulnerabilidades del sistema de transporte actual, incluida la insuficiente seguridad. La mercancía transportada por vía aérea está bien protegida por el personal y las políticas de seguridad de los aeropuertos, por lo que los ladrones saben que atacar el transporte terrestre es una apuesta más segura. Además, la escasez de mano de obra ha dejado en los últimos años a los puertos marítimos, las estaciones ferroviarias y otras instalaciones de tránsito con una dotación de personal insuficiente, lo que significa que los contenedores permanecen inactivos y sin vigilancia durante más tiempo del que deberían. Un tercer factor es el número de traspasos que implica llevar la carga del punto A al punto B; diversos agentes logísticos y subcontratistas manejan los contenedores a lo largo de su recorrido, y cada transferencia debilita la seguridad de los eslabones de la cadena de suministro.
Además, en algunos estados está cobrando fuerza un movimiento para despenalizar los hurtos menores por debajo de determinados importes, con el fin de combatir el aumento de las tasas de encarcelamiento. A algunos miembros del sector de los seguros les preocupa que la ausencia de consecuencias pueda animar a más personas a sustraer pequeñas cantidades de mercancía.
En cifras
Los datos sobre pérdidas de carga marítima gestionados por Sedgwick coinciden con las tendencias generales. SegúnCargoNet, una base de datos centralizada y un sistema de intercambio de información de EE. UU. gestionado por analistas criminales y expertos del sector, el año pasado se registraron un total de 1.778 incidentes relacionados con la cadena de suministro en EE. UU. y Canadá, lo que supone un aumento del 15 % con respecto a 2021. Se estima que en 2022 se sustrajeron mercancías por valor de 223 millones de dólares en ambos países. Aproximadamente la mitad de estos robos se produjeron en los tres estados más afectados: California, Texas y Florida; en California, los robos aumentaron un 41 % con respecto al año anterior. El valor medio de los robos de mercancías en 2022 superó los 200 000 dólares, lo que indica que se trata de un fenómeno de delincuencia organizada más que de meros hurtos.
Los lugares más habituales donde se produjeron los robos fueron los almacenes y centros de distribución, los aparcamientos y las áreas de servicio para camiones. Los ladrones se llevaron sobre todo artículos para el hogar, una categoría muy variada que incluye electrodomésticos, muebles, herramientas, juguetes y otros objetos. Los artículos electrónicos y los alimentos y bebidas fueron la segunda y tercera categoría más popular en los robos. Cabe destacar que los robos de ordenadores descendieron un 37 % con respecto a 2021, pero los de televisores y otras pantallas casi se duplicaron. Los vehículos y sus accesorios, los materiales de construcción y los artículos comerciales e industriales también fueron objetivos frecuentes de los robos en 2022.
Investigación de robos de mercancías
Independientemente de si la mercancía es robada de un barco, un tren, un camión o un almacén, las pérdidas de carga que se producen durante el transporte suelen estar cubiertas por las pólizas de seguro marítimo. Los transportistas para los que Sedgwick lleva a cabo investigaciones marítimas recurren a nosotros para que les ayudemos a determinar la responsabilidad en el momento de los robos (si podemos determinar que la negligencia de alguno de los agentes de logística o subcontratistas provocó el robo, entonces deben asumir la responsabilidad de la pérdida), así como para recuperar las mercancías robadas y reducir el riesgo de pérdidas futuras.
Las reclamaciones por robo de mercancías brindan a nuestros investigadores marítimos la oportunidad de ponerse en la piel de unos detectives. Colaboramos estrechamente con las fuerzas del orden para localizar la mercancía robada y encontrar a los responsables. Nuestros investigadores visitan el último lugar conocido donde se encontraban las mercancías y se encargan de recabar pruebas que permitan identificar a los ladrones o a los responsables de negligencias en el proceso de manipulación de la mercancía. Esto puede incluir la toma de fotografías, la búsqueda de grabaciones de las cámaras de seguridad y la comprobación de la validez de los documentos de transporte pertinentes y de los permisos de conducir.
He aquí un ejemplo: recientemente participé en la investigación de un siniestro en el que robaron un contenedor lleno de televisores del patio de una empresa de transporte de Texas, a solo una milla de distancia de la línea ferroviaria por la que había llegado. El propietario del patio me contó que la puerta principal había permanecido cerrada con llave durante las tres horas en que se produjo el robo, lo que significaba que alguien con conocimiento interno del código de seguridad estaba involucrado. Dos días después, un investigador privado encontró el contenedor robado, pero estaba vacío. (Resulta que la mercancía fue trasladada a México). Gracias a nuestra investigación conjunta, descubrimos un vídeo en el que se veía cómo se cargaba la mercancía en un camión de caja blanca sin distintivos y cómo se había reproducido ilegalmente el logotipo de la empresa de transporte en el lateral del camión. En cuestión de un par de semanas, uno de los empleados de la empresa fue detenido por su participación en este trabajo desde dentro y en varios otros. Nuestra participación ayudó a sacar de las calles a un grupo de delincuencia organizada y a mitigar pérdidas futuras.
Si el equipo marítimo de Sedgwick puede ayudarle en cualquier investigación relacionada con el robo de mercancías, no dude enponerse en contacto conmigo.
> Más información — visita nuestro página web para obtener más información sobre las soluciones de Sedgwick para siniestros marítimos
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