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Por Sarah Kay, directora de Desarrollo de Liderazgo Global

Piensa en tus inicios profesionales: tu primer trabajo, tu primer jefe, tu primer gran error.
¿Alguna vez te has sentido incomprendido?¿Alguna vez has mirado a la generación anterior a la tuya y has pensado:«Es que no lo entienden»?

Todas las generaciones se han enfrentado a esta desconexión.
Desde los adolescentes amantes de Elvis de la década de 1950 hasta los idealistas de los años 60, pasando por los ambiciosos yuppies de los 80 y los llamados millennials «con derecho a todo», todos han sido etiquetados, a menudo de forma injusta. Hoy en día, la generación Z no es una excepción.

Pero estas etiquetas no cuentan toda la historia. De hecho, a menudo dicen más sobre nuestra incomodidad con el cambio que sobre las capacidades de la próxima generación.

En Sedgwick, sabemos que es hora de cambiar el discurso —y el enfoque de liderazgo— para comprender mejor y empoderar a la Generación Z a medida que se incorporan al mercado laboral y al cambiante mundo de los riesgos.

Un tipo diferente de preparación

Nacida entre finales de la década de 1990 y principios de la de 2010, la generación Z ha crecido en un mundo caracterizado por cambios rápidos, transformación digital y complejidad global. Traen consigo:

  • Agilidad y adaptabilidad
  • Fluidez digital
  • Un fuerte sentido de propósito y valores
  • Un profundo compromiso con la inclusión y el bienestar.

No solo quieren un trabajo, quieren causar impacto. Preguntan «por qué» antes de actuar. Esperan transparencia, acceso y autenticidad. Esto no es resistencia. Es preparación, solo que en una nueva forma.

Lo que exige el panorama de riesgos

El mundo del riesgo está evolucionando más rápido que nunca. Desde las amenazas cibernéticas y el cambio climático hasta la desinformación y la ética de la inteligencia artificial, los retos actuales requieren un nuevo tipo de pensamiento: uno que sea rápido, flexible y profundamente humano.

La generación Z está especialmente preparada para este entorno. Su comodidad con la ambigüedad, su conciencia global y su instinto para los patrones digitales los convierten en colaboradores inestimables para la gestión moderna de riesgos. Por ejemplo, puede que no haya mejor compañero de trabajo para detectar un riesgo para la marca en las redes sociales que un miembro del equipo de la generación Z.

Cómo podemos liderar de manera diferente

Para liberar todo el potencial de la Generación Z, debemos evolucionar nuestra forma de liderar. A continuación, presentamos cinco cambios clave que debemos adoptar:

1. De decir a preguntar

El liderazgo basado en el mando y el control ha pasado a la historia. Ahora se valora el coaching, la curiosidad y la colaboración. Se trata de crear un espacio para el diálogo y empoderar a la Generación Z para que aporte ideas y soluciones.

2. Del silencio a la retroalimentación continua

«Que no haya noticias es buena señal» ya no es válido. La generación Z prospera con comentarios regulares y significativos, y también está deseosa de ofrecerlos.

3. De «siempre ha sido así» a «replanteémonoslo».

Fomenta las preguntas, cuestiona las suposiciones y celebra la innovación. La sabiduría tradicional sigue siendo importante, pero hay que traducirla en relevancia, no en rigidez.

4. Del desarrollo basado únicamente en las habilidades al desarrollo impulsado por los valores

Las habilidades técnicas son esenciales, pero también lo son la empatía, la inclusión y la determinación. Debemos ayudar a la Generación Z a crecer como profesionales y como personas.

5. De las jerarquías al acceso

Rompa los silos y amplíe el acceso al liderazgo, la tutoría y las experiencias interfuncionales. La generación Z quiere ver el panorama general, y debemos asegurarnos de que puedan hacerlo.

Mejora de las competencias para el futuro

Para preparar a la Generación Z para el liderazgo en materia de riesgos y más allá, en Sedgwick nos centramos en:

  • Proporcionar retos del mundo realcon orientación y apoyo.
  • Enseñar el pensamiento hipotéticoa través de historias y simulaciones
  • Formación cruzada entre equipospara desarrollar el pensamiento sistémico.
  • Creación conjunta de solucionespara fomentar la implicación y el compromiso

Un llamamiento a la acción para los líderes

En lugar de intentar rehacer a la próxima generación a nuestra imagen, ayudémosles a crecer por sí mismos, proporcionándoles las herramientas, la confianza y el espacio necesarios para que puedan liderar de una forma auténtica.

Porque el futuro de nuestro sector —y el futuro del riesgo— depende de cómo empoderemos hoy a la próxima generación.

En Sedgwick, nos comprometemos a liderar con empatía, desarrollar el talento con intención y dar forma a un futuro en el que todas las generaciones puedan prosperar juntas.