Según losexpertos, una persona promedio debería pasar aproximadamente un tercio de su vida durmiendo, lo que equivale a un promedio recomendado de siete a nueve horas cada noche. Sin embargo, a pesar de la creciente evidencia de que dormir lo suficiente es vital parael bienestar, debido a la naturaleza incesante de la sociedad, que funciona «las 24 horas del día, los 7 días de la semana», al aumento de la exposición a los dispositivos electrónicos y a otros factores, las personasduermen cada vez menos.

Las investigacionesdemuestran que esas siete a nueve horas no son simplemente «tiempo de descanso» para nuestro cerebro y nuestro cuerpo. De hecho, duranteel sueñose llevan a cabo varias tareas vitales que son fundamentales para mantenernos sanos y funcionar al máximo rendimiento. Durante el sueño, el cerebro trabaja intensamente para crear las conexiones necesarias para el aprendizaje, la creación de recuerdos y la adquisición de nuevos conocimientos. Sin un sueño adecuado, la capacidad de atención y la rapidez de respuesta de una persona disminuyen.Cada vez hay más pruebas quedemuestran que la falta crónica de sueño puede aumentar el riesgo de obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares e infecciones.

Debido a los procesos internos de tu cuerpo, no puedes adaptarte a dormir menos de lo necesario, sino que acumulas una deuda de sueño. Las consecuencias de la pérdida de sueño son de gran alcance: la pérdida crónica de sueño o los trastornos del sueño pueden afectar a hasta70 millones de estadounidenses y suponer un coste anual de unos 50 000 millones de dólares en pérdida de productividad. Afortunadamente, hay varias medidas que puedes tomar para restablecer tu horario de sueño, mejorar la calidad del sueño y empezar a sentirte y funcionar mejor. Todo comienza con la implementación de hábitos saludables, siendo consciente de lo que consumes y preparando tu dormitorio para promover el sueño y la relajación.