Por Scott Westman, vicepresidente sénior de operaciones de siniestros.

Cuanto más nos alejamos del inicio de la pandemia, más permanentes se vuelven los cambios en el mundo de la indemnización por accidentes laborales.

Han aparecido nuevos actores en el sector, se han refinado las necesidades empresariales y han evolucionado las prácticas de los programas. Aquellos que encontraron la manera de adaptarse rápidamente, sin dejar de cumplir su misión y atender a sus clientes, prosperaron frente a la adversidad. Los que no lo hicieron se sumaron a muchos otros en la larga lista de víctimas empresariales de la COVID-19.

Al considerar las lecciones aprendidas, ¿cuáles son los pilares de un plan de gestión del cambio exitoso? Esto puede variar según cada organización, pero la resiliencia es clave. Tras haber superado los últimos dos años, muchos empleadores, y sus empleados, se encuentran ahora en una posición más sólida para recuperarse de situaciones difíciles.

Muchos de los retos a los que se enfrentaron las empresas al inicio de la pandemia siguen siendo factores esenciales a tener en cuenta en el futuro:

Tecnología

Las empresas que adoptaron soluciones tecnológicas para respaldar la entrega de sus productos y servicios obtuvieron, por lo general, mejores resultados que aquellas que no tuvieron acceso a ellas o no pudieron hacerlo a gran escala. Para muchos en el sector de los servicios, esto significó dotar a los empleados de ordenadores portátiles y asistencia técnica en un entorno de oficina en casa. Hubo que tener en cuenta aspectos como garantizar un ancho de banda adecuado, medidas de seguridad y licencias de software para la plantilla recién trasladada y que trabajaba a distancia. La adopción y el uso generalizados de herramientas de conexión como Zoom, Webex y Microsoft Teams pasaron a formar parte del nuevo lenguaje empresarial. Y es probable que las reuniones virtuales y los seminarios web sigan sustituyendo a algunas reuniones presenciales.

Personal remoto

Las oficinas y los cubículos fueron sustituidos por oficinas en casa y lugares de trabajo remotos cuando la pandemia de COVID-19 alcanzó su punto álgido. Los sofás, las mesas de cocina y los rincones de lectura se convirtieron en oficinas improvisadas, ya que los miembros de la familia a menudo competían por el espacio para trabajar mientras educaban a los niños en casa. El interés por las oficinas en casa ergonómicas aumentó rápidamente a medida que las semanas se convertían en meses y se prolongaba el tiempo de trabajo desde casa. Lo que antes se consideraba un ruido ensordecedor, como el ladrido de un perro, el timbre de la puerta o las peleas de los niños, se convirtió en la nueva normalidad.

Panorama normativo

Las empresas exitosas que lograron superar la COVID-19 coincidirán en que uno de los aspectos más difíciles relacionados con la pandemia fue mantenerse al día con los cambios y actualizaciones normativas. En algunos casos, se publicaba nueva información y directrices prácticamente a diario. Además, estas normas y restricciones reglamentarias variaban según el estado y la jurisdicción geográfica. El seguimiento y la interpretación de la información recién publicada se convirtió en el trabajo a tiempo completo de muchos equipos y departamentos corporativos. En el caso de las reclamaciones, algunas normativas tuvieron carácter retroactivo, lo que significó que los examinadores tuvieron que revisar reclamaciones que ya habían sido cerradas.

Formación

Los departamentos de recursos humanos se vieron en cierta medida obligados a redefinir las prácticas y los protocolos establecidos, ya que gran parte de la plantilla pasó a trabajar desde lugares remotos o desde sus propios hogares. Esto también supuso que los directivos necesitaran formación adicional sobre cómo apoyar mejor a sus equipos en este nuevo entorno. A medida que la formación cruzada del personal ganaba popularidad, la contratación se volvió más difícil, ya que las entrevistas en la oficina pasaron a ser una práctica del pasado. Hubo que introducir y aplicar nuevas técnicas de incorporación para los nuevos empleados.

Compromiso de los empleados

A medida que la pandemia se prolongaba, se fue hablando cada vez más y se tomó conciencia de la gran dimisión. Muchos empleados abandonaron el mercado laboral, algunos de forma temporal y otros de forma más permanente. Los que se quedaron a menudo buscaban un cambio o deseaban un trabajo más significativo. La flexibilidad se convirtió en algo innegociable en muchos casos, ya que el teletrabajo pasó a ser la opción preferida para aquellos que antes tenían que lidiar con el tráfico de las horas punta o con largos desplazamientos.

La pandemia de COVID-19 sigue afectando a casi todos los sectores, incluido el de las indemnizaciones por accidentes laborales. Tras haber afrontado estos retos, las organizaciones y los profesionales se muestran cautelosamente optimistas, sintiéndose más fuertes y mejor preparados que nunca para hacer frente a lo que pueda deparar el futuro.