Por Andrew Cavan, director, jefe de siniestros graves y complejos (Norte)

Según informó elFinancial Times, el 31 de agosto de 2022, el director de una de las mayores empresas de materiales de construcción del mundo confirmó que está observando una «segunda ola de aumentos de costes» tras la subida de los precios del gas.

El aumento vertiginoso de los precios de la energía es solo la última incorporación al cóctel de acontecimientos mundiales que han provocadounaelevadainflacióny una recesión en el Reino Unido, y, en la actualidad, hay pocos indicios de que esta incertidumbre del mercado vaya a mejorar en un futuro inmediato.

¿Cómo afectará esto a los costes de las aseguradoras por reclamacionesDaños y de interrupción del negocio (BI) en 2023?

Materiales y mano de obra

Es de sobra conocido que la escasez mundial de muchos materiales básicos de construcción está provocando un aumento de los precios, y la guerra en curso en Ucrania ha agravado este problema. Europa depende en gran medida de Rusia para el suministro de gas, y este país suministra el 20 % de la madera blanda del mundo. Ucrania es un productor mundial de metales (níquel, cobre y hierro) y cualquier escasez tiene un impacto significativo en la producción y el suministro de acero, que es crucial para varias industrias, especialmente la construcción.

Sin embargo, hay indicios de que la magnitud de estas subidas de precios se está ralentizando, e incluso hemos observado algunas bajadas en los precios de las materias primas madereras. Pero el factor más importante ahora es el aumento de los costes energéticos, especialmente en la producción de productos que consumen mucha energía, como los ladrillos y el acero.

Los precios más altos no son el único problema a tener en cuenta. Los largos plazos de sustitución de muchos materiales también están causando graves problemas, ya que los plazos de entrega se han duplicado con creces en productos como vigas de acero, membranas para tejados y aislantes.

Los costes laborales también están aumentando en el Reino Unido debido al Brexit, la Gran Renuncia posterior a la COVID y la escasez generalizada de trabajadores cualificados, desde fontaneros y electricistas hasta conductores de camiones. Los empleadores están ofreciendo salarios más altos para atraer y retener al personal, lo que se traduce en un aumento de los costes. Y así seguimos adelante.

¿Cuándo terminará?

Todo apunta a que los costes de construcción seguirán aumentando en 2023, lo que tendrá un impacto evidente en los daños materiales y las indemnizaciones por pérdida de beneficios. El Building Cost Information Service, el principal proveedor de datos sobre costes y precios del sector de la construcción en el Reino Unido, está registrando actualmente un aumento interanual del 8,5 % y prevé que esta cifra sea del 7,5 % en el primer trimestre de 2023.

El equipo de medición de cantidades de soluciones de reparación de Sedgwick prevé actualmente una inflación del 6 % para el mercado de reparaciones de edificios asegurados en 2023. Esto supone una cierta estabilidad del mercado y, como resultado, los costes de los materiales comienzan a descender.

Sin embargo, en la práctica, sigue habiendo mucho trabajo de construcción disponible, y los contratistas pueden permitirse ser selectivos con los proyectos que aceptan. Recientemente, hemos observado un aumento en el número de contratistas que rechazan licitaciones y no aceptan proyectos porque los costes han cambiado desde que presentaron sus presupuestos. El apoyo de una red de contratistas fiable y sólida será esencial a medida que afrontemos diversos retos en los próximos meses.

Medidas de mitigación

Los ajustadores y las aseguradoras no pueden controlar las fuerzas del mercado, pero podemos reaccionar ante ellas con soluciones pragmáticas y ágiles. La planificación es fundamental, y debemos ser conscientes de los posibles retrasos y cuellos de botella en la cadena de suministro y estar preparados para sortearlos.

En la restauración de edificios, los pedidos de materiales críticos deben realizarse lo antes posible, y los pagos anticipados a los contratistas pueden ayudar en este sentido. También podríamos considerar diferentes métodos o materiales de restauración cuando sea económico y apropiado, y un enfoque de contratista único si ello ahorra tiempo y reduce los costes de BI. Cuando se evalúen las instalaciones y la maquinaria, podríamos buscar equipos de segunda mano adecuados. Los pagos anticipados en efectivo también podrían ayudar al cliente en términos de flujo de caja y contribuir a gestionar la incertidumbre tanto para los asegurados como para las aseguradoras.

Básicamente, todos los integrantes del sector de los seguros desean evitar cualquier reducción en las indemnizaciones debido a un seguro insuficiente o a déficits si se agotan las sumas aseguradas.

Adecuación de la cobertura

Dada la situación económica actual, es realmente esencial que las empresas revisen periódicamente el valor de sus activos. Si las sumas aseguradas no están actualizadas, el impacto de los niveles de inflación continuados y previstos podría ser dramático.

Los largos plazos de entrega de los materiales pueden afectar a la velocidad de las reparaciones de los edificios, lo que significa que los periodos de interrupción de la actividad se prolongarán. Es probable que también se tarde más en conseguir maquinaria y existencias de sustitución, lo que volverá a afectar a la rápida recuperación de la actividad.

Ahora es el momento de revisar las sumas aseguradas y los planes de recuperación del negocio, tanto en lo que respecta a los daños materiales como a los periodos máximos de indemnización por interrupción del negocio. Esto ayudará a los clientes a superar cualquier periodo de interrupción y a salir fortalecidos. Mientras continúa la incertidumbre económica mundial, es más importante que nunca asegurarnos de que estamos preparados y totalmente equipados para gestionar los retos que se nos presentan.