3 de marzo de 2022
Por Malcolm Dodge, vicepresidente de servicios de riesgo
¿Recuerdas «The Twilight Zone», que se emitía por televisión a principios de los años sesenta?
Su famosa música temática transportaba instantáneamente a los espectadores al mundo de lo surrealista. Al comienzo de cada episodio, Rod Serling hablaba de trasladarse a otra dimensión de la vista, el oído y la mente, a una tierra de sombras y sustancia, cosas e ideas. De manera similar, los últimos dos años nos han dado la bienvenida a una nueva y extraña dimensión de la salud y la seguridad en el lugar de trabajo: nuestra propia versión real de la dimensión desconocida.
Desde hace ya casi dos años, la pandemia de COVID-19 ha causado estragos en la salud y el bienestar de las personas y las sociedades de todo el mundo. Además, las dudas sobre cuál es la mejor manera de comportarnos en esta zona gris de la pandemia se han convertido en motivo de división y controversia en los lugares de trabajo, las escuelas, los lugares de culto, los recintos deportivos e incluso entre familiares y amigos.
Lo que nos dicen los números
Un punto difícil de discutir son los beneficios demostrados devacunarsecontra la COVID-19. Los datos de las investigaciones indican claramente que las personas que se vacunan tienen muchas menos probabilidades de necesitar hospitalización o perder la vida a causa de la COVID. Los datos también nos dicen que una enfermedad que surgió a finales de 2019 se convirtió rápidamente en la tercera causa de muerte en Estados Unidos en 2020. La COVID no debe equipararse a la gripe u otras afecciones «leves» que las personas contraen de vez en cuando; por desgracia, es un asesino mucho más eficaz.
Nuestra responsabilidad
Los profesionales de la seguridad laboral, los recursos humanos y la gestión de riesgos —y, de hecho, cualquier persona preocupada por la productividad y el bienestar en el lugar de trabajo— deben examinar seriamente las políticas y procedimientos que tienen establecidos para proteger a los empleados y a cualquier otra persona que entre en sus espacios de trabajo contra la COVID-19. En el ámbito de los servicios de gestión de riesgos, cuando observamos un patrón significativo de lesiones o enfermedades en el lugar de trabajo, nuestra mejor práctica consiste en realizar un análisis de dichos eventos, trabajar para comprender las causas fundamentales y perfeccionar y mejorar las medidas de prevención en aras de la seguridad; lo mismo debería aplicarse para frenar la propagación de la COVID.
En el entorno impredecible actual, un programa de bienestar destinado a maximizar la seguridad en el lugar de trabajo y la salud de los empleados no puede considerarse completo sin la inclusión de medidas para reducir los riesgos de exposición al COVID. Aunque el Tribunal Supremo de los Estados Unidosha bloqueado recientementela aplicación de una obligación de vacunación desarrollada por la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) para los empleadores de 100 o más trabajadores, el principio que subyace a dicha obligación —proteger a la población activa de un grave peligro— sigue siendo más urgente que nunca.
Mantener la vigilancia
El equipode SedgwickBack to Businessestá aquí para ayudarle a diseñar e implementar soluciones en el lugar de trabajo que minimicen los riesgos de COVID a través de programas de vacunación, uso de mascarillas, distanciamiento social, pruebas, gestión de la exposición y otros métodos de mitigación y prevención de riesgos. Aunque es natural sentir cierta complacencia después de casi dos años de pandemia, animamos a los profesionales del sector a que sigan estudiando los datos sobre la COVID-19 y su transmisibilidad, revisando periódicamente sus medidas de prevención y fomentando un clima de cumplimiento que favorezca la luz. Esperamos que nuestro compromiso colectivo para frenar la propagación de la COVID nos saque de esta zona gris y nos devuelva a una realidad menos surrealista.
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