Autores

Por Andy McCallum, vicepresidente de Catástrofes e Inundaciones de Sedgwick

La temporada de huracanes de 2025 ha terminado oficialmente, y no ha sido nada habitual.

Aunque la región del Atlántico registró menos tormentas, estas fueron más intensas. Un 80 % de las tormentas —una cifra récord— alcanzaron la categoría 3 o superior, y en octubre, el huracán Melissa se convirtió en el huracán más intenso que jamás haya tocado tierra en la cuenca.

Por su parte, la temporada resultó ser mucho más tranquila en Estados Unidos. Por primera vez en una década, ningún huracán tocó tierra. De hecho, el último fenómeno de marejada ciclónica importante que registraron las aseguradoras fue el huracán Ian en 2022, lo que ha dado lugar a unos últimos años relativamente tranquilos. Aunque Milton y Helene fueron fenómenos de cierta magnitud, su impacto financiero combinado fue aproximadamente la mitad del de Ian.

En lo que respecta a las catástrofes meteorológicas, hay algo que es seguro: los periodos de calma nunca duran mucho. Y, en el caso de las aseguradoras, confiar en que la calma vaya a durar puede hacer que se encuentren desprevenidas cuando, inevitablemente, se produzca la próxima oleada.

Cómo está afectando a las compañías aéreas la tregua en la temporada de huracanes

Aunque este periodo de calma ha supuesto un alivio para nuestras comunidades, está planteando algunos retos al sector de los seguros. Mientras que las grandes aseguradoras están notando la presión debido al menor volumen de siniestros, las empresas de peritaje independientes y los autónomos están teniendo especial dificultad para sobrevivir.

Esta pausa se produce además en un momento singular, en el que la digitalización y la inteligencia artificial están transformando el sector. Estas herramientas están agilizando los procesos y mejorando la eficiencia, pero, al haber menos siniestros catastróficos que gestionar, los peritos tienen ahora pocas oportunidades de aprender a utilizarlas de forma eficaz.

Y lo que es aún más importante, el menor número de siniestros también implica que los peritos más jóvenes tienen ahora menos oportunidades de salir al terreno, relacionarse con los asegurados en persona y adquirir experiencia en la gestión de siniestros complejos a través de programas de formación y tutoría.

Por si eso no fuera suficiente, el sector ya se enfrenta a un «tsunami plateado» de peritos cualificados que se están jubilando a un ritmo vertiginoso. Esta fuga de talentos, unida al hecho de que muchos peritos están abandonando el sector en busca de un trabajo más estable, significa que las aseguradoras podrían encontrarse con una falta de preparación cuando se produzca la próxima oleada de siniestros.

El riesgo de que los transportistas no estén preparados

Es fácil que las aseguradoras caigan en la mentalidad de «ahora hay calma, y más adelante también habrá». Sin embargo, la historia nos recuerda que los periodos de calma en materia de huracanes nunca duran mucho. A años tranquilos como 1993 y 2015 les siguieron fenómenos de marejada ciclónica de gran magnitud: la tormenta tropical Alberto y el huracán Matthew.

Las probabilidades de que se produzca un huracán de gran magnitud en Estados Unidos en 2026 son elevadas, por lo que las aseguradoras deben empezar a prepararse ya para no verse sorprendidas con la guardia baja. Cuando no se cuentan con planes establecidos, las aseguradoras se ven obligadas a buscar recursos a toda prisa cuando se produce el desastre, lo que provoca retrasos en la tramitación de las reclamaciones, la frustración de los asegurados y un daño a la reputación que perdura mucho tiempo después de que la tormenta haya pasado.

Cómo se mantiene Sedgwick en forma durante todo el año

En Sedgwick, aprovechamos los periodos de menor actividad para prepararnos para el próximo evento. A continuación, te mostramos algunas de las formas en las que nos mantenemos preparados para ayudar a las aseguradoras y a sus asegurados a lo largo del año:

  • Compromiso con el talento: la preparación empieza por contar con las personas adecuadas. Contratamos, reincorporamos y retenemos activamente a peritos cualificados durante los periodos de menor actividad, para que las aseguradoras puedan contar siempre con nosotros cuando la demanda se dispare. 
  • Formación continua: cuando hay menos trabajo, mantenemos a nuestro equipo al día mediante una formación continua a través de Vale Training sobre la evolución de la normativa, las tecnologías emergentes y los escenarios de siniestros complejos. Esto garantiza que, cuando se produzca un evento de gran magnitud, nuestros peritos estén preparados para gestionar las reclamaciones con confianza.
  • Planificación de escenarios: además de los huracanes, también dedicamos tiempo a prepararnos para otras catástrofes, como las heladas y los terremotos. Simulamos nuestras respuestas ante estos sucesos y elaboramos planes a medida para cada transportista, de modo que podamos movilizarnos rápidamente cuando surja cualquier imprevisto.

Para nosotros, las temporadas de menor actividad no son un parón, sino una oportunidad para reforzar nuestros sistemas, perfeccionar nuestros procesos y asegurarnos de que estamos preparados para ayudar a las aseguradoras y a los asegurados cuando más lo necesitan.

Cómo pueden prepararse las compañías de transporte para el próximo huracán

Dado que se prevé que la temporada de huracanes de 2026 sea más intensa de lo habitual, las aseguradoras deben empezar a planificar sus estrategias de respuesta desde ahora. A continuación, explicamos cómo las aseguradoras pueden convertir este periodo de calma en una ventaja competitiva:

  • Revisa y actualiza los planes de gestión de picos de demanda: Echa un vistazo a tu plan actual de respuesta ante catástrofes. ¿Dispones del personal y la tecnología adecuados para hacer frente a un evento de gran volumen? Si no es así, ahora es el momento de empezar a subsanar esas carencias con los recursos adecuados.
  • Establezca colaboraciones con antelación: el mejor momento para conseguir recursos ante una tormenta es antes incluso de que aparezca en el radar. Establezca relaciones con socios de confianza, como Sedgwick, antes de que comience la temporada de huracanes, para asegurarse de contar con peritos cuando se produzca un desastre.
  • Optimice su plan de respuesta: considere la posibilidad de integrar servicios de Sedgwick como soluciones de reparación y alojamiento temporal en su plan de respuesta ante catástrofes. Contar con un socio capaz de gestionar todos los aspectos de la recuperación agiliza los plazos, reduce los costes de las reclamaciones y mejora la experiencia de sus asegurados.
  • Reforzar los canales de comunicación: Recuperarse tras un huracán —o cualquier catástrofe meteorológica— puede resultar estresante para los asegurados. En Sedgwick, podemos habilitar líneas telefónicas exclusivas para ayudar a sus asegurados a gestionar el proceso de reclamación.

Aunque las empresas de transporte no pueden controlar el tiempo, sí pueden controlar su capacidad de respuesta ante acontecimientos imprevistos. No te pille desprevenido cuando surja lo inesperado; aprovecha los periodos de menor actividad para reforzar los planes de respuesta, desarrollar la resiliencia y asegurarte de que estás preparado para el próximo pico de actividad.

De cara al año 2026, nuestros expertos están a su disposición para garantizar los mejores resultados posibles para su programa y sus asegurados, independientemente de lo que nos depare la madre naturaleza.

Más información sobre nuestras soluciones de respuesta ante catástrofes y de cómo Sedgwick puede ayudarle a afrontar la próxima crisis.