22 de agosto de 2023
La inteligencia artificial (IA) se lleva utilizando desde hace tiempo en el ámbito farmacéutico, pero ha evolucionado considerablemente en los últimos años. Tanto es así que las farmacias pueden predecir mejor la eficacia de los medicamentos, identificar posibles efectos secundarios, acelerar la comercialización de nuevos fármacos e incluso diseñar nuevos medicamentos. La IA tiene el potencial de mejorar los resultados de los pacientes y de formar a farmacéuticos mejor informados.
Aumento de la eficiencia en las operaciones farmacéuticas y detección de fraudes
La inteligencia artificial puede ser una herramienta muy eficaz para ahorrar tiempo, reducir el estrés y evitar el agotamiento de los farmacéuticos. Ya hemos asistido a un auge de los procesos de preparación de pedidos asistidos por robótica y de los quioscos farmacéuticos para la dispensación sin contacto, pero la tecnología avanza cada vez más y ahora permite predecir el tráfico de clientes en la tienda, las horas punta de atención y si los pacientes recogerán sus recetas a tiempo. La expansión de la gestión de pedidos asistida por robots está cobrando impulso, ya que ayuda a aliviar las tareas básicas de inventario y envasado, sincronizar mejor el inventario con las recogidas, minimizar el desperdicio de existencias y las tareas rutinarias de reponer los medicamentos no reclamados, que contribuyen al agotamiento.
Teniendo en cuenta el potencial que las herramientas de inteligencia artificial ofrecen a este sector farmacéutico, es probable que veamos más colaboraciones entre empresas de software con una sólida experiencia en IA y organizaciones del ámbito sanitario especializadas en la gestión clínica, la documentación de ensayos clínicos y la documentación hospitalaria.
La IA también resulta de gran utilidad por su capacidad para detectar fraudes. La IA puede analizar los datos de ventas y recetas para detectar casos de fraude. Si una farmacia realiza un pedido a un proveedor, la IA puede rastrear e identificar actividades potencialmente fraudulentas analizando los datos de ventas y compras, y determinar si están relacionadas con un farmacéutico o con la propia farmacia.
Mejoras en la inteligencia artificial para la seguridad de los pacientes y los resultados clínicos
La inteligencia artificial resulta útil para identificar tendencias clave en los pacientes y adaptarlas a sus necesidades específicas. Puede ofrecer recomendaciones personalizadas sobre los medicamentos que podrían ser necesarios para complementar sus recetas actuales, como, por ejemplo, en los casos en que sea necesario contrarrestar los efectos secundarios de los medicamentos. Se pueden analizar amplias bases de datos para identificar señales de seguridad y reacciones adversas a los medicamentos que quizá no se hayan detectado durante los ensayos clínicos. Los algoritmos sofisticados pueden evaluar a los pacientes en función de los protocolos de estudio e identificar a los candidatos aptos para los ensayos clínicos, lo que permite ofrecer opciones de medicación más rápidas, mejor fundamentadas y más seguras.
La IA también puede ayudar a identificar rápidamente qué pacientes necesitarán una consulta antes de la dispensación. Programas como Drug Utilization Review (DUR) señalan si un medicamento recetado podría ser peligroso para los pacientes al combinarlo con alguno de los fármacos que ya toman. Esto permite a las farmacias mantenerse al día sobre los posibles riesgos de determinados medicamentos, lo que les permite ofrecer asesoramiento y seguimiento informados a los pacientes. Esta tecnología mejora la seguridad general de los pacientes y los resultados clínicos.
Los chatbots basados en inteligencia artificial también han mejorado el acceso de los pacientes a la información sobre sus medicamentos. Los chatbots constituyen una herramienta fundamental que permite a los pacientes obtener rápidamente respuestas a preguntas habituales sobre sus medicamentos, sin necesidad de concertar una consulta presencial. Además, la colaboración con la tecnología robótica libera a los farmacéuticos para que puedan dedicarse a los servicios clínicos —como la vacunación, el asesoramiento y la gestión de la medicación— que son fundamentales para la salud de los pacientes.
Repercusiones en la investigación y el desarrollo
En el ámbito de la investigación y el desarrollo (I+D), la IA ya ha influido en las primeras fases del desarrollo de fármacos. Una de las razones fundamentales del elevado coste de los medicamentos es la gran cantidad de investigación y tiempo que se dedica a su desarrollo. La IA puede analizar datos de estudios preclínicos y clínicos —en tiempo real— para identificar tendencias que faciliten el desarrollo futuro. Los investigadores la están utilizando como herramienta para determinar qué entidades moleculares deben tenerse en cuenta para los ensayos clínicos en fase inicial, mediante el cribado de miles de moléculas para ver cómo interactúan con las proteínas diana. Esto acelera significativamente el proceso de evaluación en los ensayos clínicos en fase inicial.
Gracias a los algoritmos de inteligencia artificial, los investigadores pueden analizar datos genómicos, mecanismos de enfermedades y estructuras proteicas para identificar y validar nuevas dianas farmacológicas, así como determinar en qué partes del cuerpo puede actuar un medicamento concreto. Esto no solo contribuye al descubrimiento de nuevos fármacos, sino que también puede ayudar a diseñar ensayos clínicos más seguros, ya que los datos ya disponibles sirven de base para el proceso de desarrollo.
En definitiva, la IA puede acelerar y optimizar la investigación y el desarrollo, lo que se traduce en mejores resultados para los pacientes y menores costes de los medicamentos. Además, el procesamiento del lenguaje natural (PLN) puede ayudar a procesar los datos no estructurados de los ensayos clínicos, para que la información resulte más fácil de analizar.
Por supuesto, es importante tener en cuenta el posible sesgo que rodea a la IA en I+D. La inteligencia artificial solo conoce los datos que se le han proporcionado a partir de ensayos anteriores. Es posible que cierta información no sea aplicable a todos los pacientes, dependiendo de los grupos de población de los que se haya recopilado. Sin embargo, a medida que la IA siga evolucionando y recopilando más datos de ensayos clínicos, se convertirá en una herramienta cada vez más potente para la I+D. Seguiremos de cerca las tendencias emergentes en materia de inteligencia artificial y prestaremos especial atención a cómo afectan a la industria farmacéutica.
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