19 de julio de 2024
En mayo de 2024, el Consejo de la Unión Europea aprobó oficialmente laDirectiva sobre la diligencia debida en materia de sostenibilidad empresarial(CSDDD), que establecerá requisitos obligatorios de diligencia debida en materia de sostenibilidad y derechos humanos para muchas empresas con sede en la UE o que operen en ella.
Está previsto que la CSDDD entre en vigor el 25 de julio de 2024. Aunque el umbral de aplicación para las empresas afectadas se ha reducido con respecto a la propuesta original, la CSDDD seguirá teniendo repercusiones de gran alcance para las empresas incluidas en su ámbito de aplicación.
¿A quién afecta?
En términos generales, la Directiva sobre la sostenibilidad de las cadenas de suministro (CSDD)exige alas empresas,asus filiales yasus socios de la cadena de suministro, tanto en las fases anteriores como posteriores, que «pongan fin a sus efectos negativos sobre los derechos humanos y el medio ambiente o los mitiguen». La directiva aprobada se aplica tanto a las empresas de la UE como a las de fuera de la UE.
Las empresas de la UE y las sociedades matrices con más de 1 000 empleados y una facturación anual mundial superior a 450 millones de euros serán el grupo más afectado. LaComisión Europea calculaque aproximadamente 6 000 grandes sociedades de responsabilidad limitada y sociedades colectivas de la UE entran en esta categoría. Las empresas no pertenecientes a la UE que generen más de 450 millones de euros de facturación anual en la UE también deberán cumplir con la CSDD. Según las estimaciones de la Comisión, esto afectará a otras 900 empresas.
Las microempresas y las pequeñas y medianas empresas (pymes) no están sujetas a las normas propuestas. No obstante, existen medidas de apoyo y protección para las pymes que podrían afectarles indirectamente en su calidad de socios comerciales dentro de las cadenas de valor.
Requisitos fundamentales
La CSDDD introduce una obligación de diligencia debida corporativa que exige a las empresas afectadas identificar y abordar «los impactos negativos reales y potenciales sobre los derechos humanos y el medio ambiente». Las empresas no solo tendrán que identificar y abordar estos impactos en sus propias operaciones, sino también en «las operaciones de sus filiales y las de sus socios comerciales en sus cadenas de actividades». Los abogados de White & Case LLP explican que estosignifica que las empresas serán responsables de la diligencia debida sobre sus filiales y socios comerciales en la fase de producción de bienes o prestación de servicios, así como sobre sus filiales y socios comerciales en la fase de distribución y almacenamiento del producto.
Además de identificar y evaluar los riesgos relacionados con el impacto negativo que sus actividades pueden tener sobre los derechos humanos y el medio ambiente, las empresas también deben aplicar medidas para prevenir y mitigar cualquier impacto negativo que detecten. Tras la evaluación inicial, las empresas deben supervisar continuamente la eficacia de sus procesos y presentar informes anuales que permitan a las partes interesadas evaluar el compromiso de la empresa con la sostenibilidad.
La directiva también exige a las empresas que elaboren y apliquen un plan de transición climática acorde con elAcuerdo de París sobre el cambio climático.
Además de asumir una mayor responsabilidad más allá de sus propias operaciones, las empresas también podrían enfrentarse a graves consecuencias por incumplir, de forma intencionada o por negligencia, la CSDDD. En determinados casos, las autoridades reguladoras pueden imponer una multa de hasta el cinco por ciento de la facturación neta global de la empresa correspondiente al ejercicio financiero anterior. Cabe destacar que la CSDDD introduce la responsabilidad civil por los daños causados por el incumplimiento por parte de una empresa de sus obligaciones de diligencia debida, lo que obligará a la empresa a indemnizar íntegramente a las víctimas. Las entidades también pueden quedar excluidas de las licitaciones públicas y los procesos de contratación pública dentro de la UE.
De cara al futuro
A partir del 25 de julio de 2024, los Estados miembros dispondrán de dos años para transponer la CSDDD a su legislación nacional. La CSDDD se aplicará por fases a partir de 2027, comenzando por las empresas de mayor tamaño con 5 000 empleados o más. Se aplicará al último grupo —las empresas más pequeñas y todos los franquiciadores y licenciantes— el 26 de julio de 2029.
Los Estados miembros deben cumplir unos requisitos mínimos de armonización en relación con la Directiva CSDDD, por lo que la legislación nacional que se adopte al transponer dicha Directiva no podrá reducir el nivel de protección, ni tampoco podrá reducirse la legislación nacional vigente si el nivel de protección es superior al que ofrece la Directiva CSDDD. Varios Estados miembros, entre ellos Alemania, Francia y Noruega, cuentan ya con legislación en materia de diligencia debida. Dado que la CSDDD permite a los Estados miembros introducir obligaciones más estrictas o ampliar el alcance del deber de diligencia debida de las empresas, es posible que otros Estados miembros aprueben su propia legislación. No obstante, la Comisión Europea esperaque las nuevas normas establezcanun marco jurídico uniforme y garanticen la igualdad de condiciones para las empresas de toda la UE.
En los últimos años, la UE ha dado prioridad a la legislación sobre la diligencia debida para la protección de los derechos humanos y el medio ambiente, como hemos visto con el Reglamento sobre la deforestación, el Reglamento sobre el trabajo forzoso y otros. Los legisladores también están ampliando las responsabilidades de las empresas a lo largo de todo el ciclo de vida del producto, incluidas las actividades de sus socios y proveedores. Las empresas deberían aprovechar esta oportunidad para auditar sus marcos actuales de diligencia debida y evaluación de riesgos, no solo para garantizar el cumplimiento de la legislación, sino también para adelantarse a cualquier requisito futuro. Además, deberían tomar medidas para asegurarse de que otras empresas con las que hacen negocios estén tomando las mismas precauciones.
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