21 de julio de 2023
La cultura empresarial ha evolucionado más allá de considerar que el valor de los empleados reside únicamente en su productividad; su persona en su conjunto y su bienestar también son importantes. Un equilibrio sostenible entre la vida laboral y personal es fundamental para salvaguardar el bienestar y mejorar el rendimiento de los trabajadores. Ahora más que nunca, los empleadores tienen la responsabilidad de fomentar el bienestar de los empleados para que puedan tener éxito en su trabajo, y deben adoptar medidas concretas para lograrlo.
Para que los empleados rindan al máximo en el trabajo, permanezcan en sus puestos y se mantengan sanos, deben tener un equilibrio y poder disfrutar de la vida fuera del ámbito laboral.Un metaanálisispublicado en la revista *International Journal of Environmental Research and Public Health* sugiere que el equilibrio entre la vida laboral y personal influye positivamente en el rendimiento de la organización, la motivación profesional, la asistencia al trabajo y la captación y retención de empleados. Además, reduce problemas como el malestar psicológico, el agotamiento emocional, la ansiedad y la depresión.
Una inversión necesaria
Nos guste o no, los problemasde salud mentalinfluyen en el ámbito laboral y pueden derivarse de experiencias relacionadas con el trabajo o verse agravados por ellas. Más de una quinta parte de los adultos estadounidenses, unos 58 millones de personas, padecen una enfermedad mental diagnosticada, y solo la mitad de esa población recibe servicios de salud mental(Instituto Nacional de Salud Mental). Ofrecer apoyo en materia de salud mental ya no es un simple extra para las empresas. Los empleados están exasperados por una crisis sanitaria mundial y este apoyo se ha convertido en una necesidad empresarial en todos los niveles de la organización.
Si bien la prevalencia de los problemas de salud mental está aumentando en todo el país, también lo hace la tasa de abandono laboral; cada vez son más los empleados que dejan sus puestos de trabajo por motivos de salud mental, entre ellos las cargas de trabajo insostenibles(Harvard Business Review). Aunque las tasas de abandono entre los millennials y la Generación Z ya eran elevadas en 2019 —el 34 % de los encuestados en total—, en solo dos años, para 2021, esa tasa había aumentado hasta un asombroso 50 %, según uninforme sobre salud mental de Mind Share Partners.
En respuesta a ello, las empresas están invirtiendo más en el apoyo a la salud mental de los empleados, desde la formación en este ámbito hasta la concesión de más días de baja remunerados por motivos de salud mental. Gracias al aumento de la formación y el debate sobre la salud mental, en 2021 el 47 % de los empleados afirmó que su superior era capaz de apoyarles si padecían un trastorno o síntoma de salud mental (frente al 39 % en 2019), según el informe mencionado anteriormente. Además, los empleados están recurriendo en mayor medida a adaptaciones laborales, como tiempo para citas terapéuticas y descansos más largos o más frecuentes a lo largo de la jornada laboral.
Un compromiso con la flexibilidad
Después de que muchos empleados experimentaran el teletrabajo por primera vez durante la pandemia, una toma de conciencia colectiva cambió para siempre nuestra forma de trabajar. La gente quiere más autonomía y poder para decidir cuándo y cómo trabaja mejor. Para fomentar un equilibrio sostenible entre la vida laboral y la personal, las empresas deben ofrecer condiciones flexibles y establecer límites en cuanto a la comunicación y la urgencia.
El teletrabajo (o el modelo híbrido, que consiste en trabajar desde casa algunos días) es cada vez más demandado por los empleados y ha demostrado ser beneficioso tanto para los trabajadores como para las empresas. Por ejemplo, según un estudio realizado antes de la pandemia a lo largo de nueve meses(Forbes), los trabajadores con horarios flexibles trabajaban más horas, pero eran más productivos y se sentían más satisfechos con su trabajo. Los estudios demuestran que también aumenta la productividad y la satisfacción laboral.
Estos cambios ofrecen a los trabajadores más libertad para estar presentes en la vida de sus familias, dar prioridad a sus aficiones personales, hacer ejercicio y ocuparse de lo que más les importa.Una encuestade McKinsey de 2022 explica hasta qué punto los trabajadores estadounidenses están adoptando el teletrabajo. De todos los trabajadores de Estados Unidos, el 58 % afirma que puede trabajar a distancia al menos parte del tiempo. No solo es algo habitual, sino que los resultados muestran que la mayoría de los trabajadores —el 87 % de los encuestados— desearía trabajar a distancia gran parte de la semana si se les diera la opción.
Lo ideal es quelos modelos de trabajo flexiblesconstituyan una colaboración mutua entre los empleadores y sus empleados que permita a ambas partes disfrutar de múltiples ventajas y rendir al máximo.
Este contenido fue publicado originalmente por la Coalición de Empresarios para la Gestión de la Discapacidad (DMEC) como parte de la sección «Absence Matters».
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