2 de febrero de 2024
A raíz de una importante retirada del mercado de bolsitas de puré de manzana, se ha vuelto a poner el foco en las competencias reguladoras de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) en materia de contaminación alimentaria —o en la falta de las mismas—.
A finales de octubre de 2023, la FDAemitióuna alerta de seguridad en la que advertía a los consumidores de que no compraran determinadas marcas de puré de manzana en bolsitas, después de que una investigación iniciada en Carolina del Norte revelara que los productos estaban contaminados con «concentraciones extremadamente elevadas de plomo». Posteriormente, en noviembre, el fabricante de estos productos llevó a cabo una retirada voluntaria del mercado, mientras la FDA y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) seguían recibiendo notificaciones de efectos adversos potencialmente relacionados con los bolsitas de puré de manzana.
Se determinó que la contaminación por plomo procedía de la canela, suministrada por una empresa de Ecuador, y la FDA hasugeridodesde entonces que el plomo podría haber sido añadido intencionadamente. Dado que la FDA tiene una autoridadlimitada sobre los proveedores extranjeros de ingredientes que no envían sus productos directamente a EE. UU., las empresas deben confiar en que sus socios de la cadena de suministro obtengan y suministren ingredientes libres de contaminantes. Aunque la trazabilidad ha mejorado, las empresas siguen enfrentándose a un riesgo significativo cuando trabajan con nuevos proveedores y deben revisar sus propios procesos de control de calidad para asegurarse de que son suficientes.
Las lagunas normativas, en el punto de mira
Como hemos señalado en entradas anteriores del blog, las autoridades reguladoras examinan con mayor rigor los productos dirigidos a los niños y, en los últimos años, han actuado con rapidez para aplicar nuevas normas destinadas a proteger a los grupos de menor edad. En lo que respecta a la contaminación alimentaria, la FDA dispone actualmente de «herramientas limitadas para ayudar a reducir la exposición a elementos tóxicos en la cadena alimentaria». Aunque la FDA ha publicado anteriormente directrices no vinculantes sobre los límites máximos de plomo en los productos comercializados para niños pequeños, en Estados Unidos no existe un requisito federal para analizar el plomo en los alimentos de producción nacional o importados al país.
Sin embargo, incluso antes de esta última retirada del mercado por contaminación por plomo, la FDA ya pretendía modificar su papel en la regulación de la contaminación alimentaria. En suspropuestas legislativas para el ejercicio fiscal 2024, publicadas en marzo de 2023, la agencia pretendía «modificar la Ley Federal de Alimentos, Medicamentos y Cosméticos (FD&C) para otorgar a la FDA nuevas competencias que le permitan establecer límites vinculantes de contaminación en los alimentos, incluidos los que consumen los lactantes y los niños pequeños». La FDA también pretende exigir a las empresas «que realicen pruebas de elementos tóxicos en los productos finales comercializados para el consumo de bebés y niños pequeños». Varios estados ya cuentan con requisitos similares, entre ellos Nueva York y California.
Aunque en 2023 no se avanzó en estas dos propuestas legislativas, el mayor escrutinio por parte de los medios de comunicación y los consumidores tras las retiradas del mercado de las bolsitas de puré de manzana podría impulsar la actividad del Congreso. En los últimos años, los consumidores se han mostrado cada vez más exigentes en materia de seguridad de los productos y han contribuido a la aprobación de otras normativas destinadas a proteger a los niños pequeños.
Las empresas que participan en todas las fases del ciclo de vida de los productos destinados a los niños deben prestar mucha atención a las novedades en la investigación de la FDA sobre esta contaminación alimentaria. La FDA ha dejado claro que desea ampliar sus competencias de supervisión de los ingredientes alimentarios, y es probable que las empresas se enfrenten a nuevos requisitos en los próximos cinco años. Las empresas deben actuar de inmediato para llevar a cabo una auditoría exhaustiva de su cadena de suministro e implementar los cambios necesarios para garantizar el control y la garantía de calidad.
Con la confianza de las principales marcas mundiales, el servicio de protección de marcas de Sedgwick ha gestionado más de 7.000 retiradas de productos, entre las más urgentes y delicadas, en más de 100 países y en más de 50 idiomas a lo largo de 25 años. Para obtener más información sobre nuestras soluciones de retirada y corrección de productos, visite nuestro sitio webaquí.
Australia
Canadá
Dinamarca
Francia
Alemania
Grecia
Irlanda
Países Bajos
Nueva Zelanda
Noruega
España y Portugal
Reino Unido
Estados Unidos