Por Laura De Sordi, directora general para América Latina y el Caribe; y Roland Riviere, perito general ejecutivo sénior

Cuando la mayoría de la gente piensa en prepararse para la llegada de un huracán, se imagina tapando las ventanas con tablas y reponiendo el agua embotellada y los alimentos no perecederos de su kit de emergencia doméstico.

Para quienes trabajamos en el mercado asegurador del Caribe, la preparación ante desastres adquiere un significado mucho más amplio. Desempeñamos un papel fundamental a la hora de ayudar a las familias y a las empresas a reconstruirse tras una catástrofe, y nuestra preparación ante la tormenta influye directamente en la rapidez con la que podemos inspeccionar los lugares afectados y tramitar las reclamaciones.

Previsiones estacionales

A diferencia de los terremotos, que suelen producirse sin previo aviso,la temporada de huracanes en el Atlánticoes un fenómeno que se repite cada año, y la actividad de las tormentas puede supervisarse y predecirse hasta cierto punto. Mucho antes de que los medios de comunicación empiecen a informar sobre la próxima gran tormenta que se está gestando en el mar, los profesionales del sector de los seguros ya están analizando minuciosamente los modelos de predicción de los expertos meteorológicos para la próxima temporada de huracanes.

En mayo, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA de EE. UU.)pronosticóque 2022 probablemente será la séptima temporada consecutiva de huracanes en el Atlántico por encima de la media, con una previsión de entre 14 y 21 tormentas con nombre, incluidas entre tres y seis huracanes de categoría 3, 4 o 5. El aumento previsto de la actividad de las tormentas se atribuye a varios factores climáticos, entre ellos el aumento de la temperatura del mar y el debilitamiento de los vientos alisios tropicales.

Estas previsiones ayudan a los profesionales del sector de los seguros a prepararse para lo que pueda deparar la temporada de huracanes. Las predicciones de una elevada actividad tormentosa nos indican que necesitamos contar con planes sólidos de recuperación ante desastres y una infraestructura tecnológica de respaldo para nuestros clientes, además de peritos de siniestros bien formados y otros especialistas en respuesta a catástrofes repartidos por toda la región y listos para actuar en cualquier momento.

Las relaciones son importantes

Comoescribieron recientementenuestros compañeros en este blog: «La mejor forma de gestionar la imprevisibilidad es desarrollar e invertir hoy mismo en colaboraciones a largo plazo». Prepararse para la temporada de huracanes es un claro ejemplo de esta filosofía.

Las aseguradoras que esperen hasta el día siguiente a una tormenta para buscar peritos de siniestros y otros servicios de asistencia en caso de catástrofes tendrán dificultades para encontrar recursos de calidad y disponibles, ya que casi todos los proveedores de servicios ya estarán comprometidos con sus socios habituales. Por el contrario, aquellas que hayan invertido en establecer relaciones de confianza con los socios adecuados se asegurarán de que sus asegurados reciban una atención prioritaria cuando se produzca una catástrofe.

Intercambio abierto de información

Nuestros 25 años de experiencia prestando servicios en el sector de los seguros y reaseguros del Caribe nos han demostrado que, cuantos más datos nos faciliten los clientes antes de que se produzca una catástrofe, más eficaz será nuestra respuesta. Por ejemplo, saber cuántas pólizas tienen en distintos territorios nos ayuda a prepararnos para atender las necesidades específicas de esos clientes con los recursos adecuados. ¿Necesitaremos especialistas en la liquidación Daños a viviendas o a empresas? ¿Los asegurados se concentran en las grandes ciudades o se distribuyen por localidades más pequeñas? ¿Debemos estar preparados para siniestros en instalaciones especiales, como centrales eléctricas, que requieran conocimientos específicos de peritaje? El perfil del equipo que enviamos para responder a una catástrofe depende en gran medida de estos detalles, y las respuestas a estas preguntas determinan nuestra capacidad para asignar a los compañeros adecuados para el trabajo en función de las necesidades sobre el terreno.

Nos hemos encontrado con algunos clientes que se muestran reacios a revelar información tan sensible antes de que se produzca una situación de crisis. Aunque comprendemos sus dudas, no podemos dejar de insistir en la gran diferencia que supone disponer de este tipo de datos de los clientes (mantenidos en la más estricta confidencialidad, por supuesto) antes de que se produzca un evento CAT. Los huracanes del Caribe suelen provocar cortes de electricidad generalizados, lo que deja fuera de servicio las redes de comunicación y los sistemas tecnológicos. Sabemos por experiencia que no podemos confiar en las prácticas, los flujos de trabajo y el intercambio de datos habituales una vez que llega la tormenta. Los clientes que nos confían la información pertinente con antelación se beneficiarán de una planificación estratégica ante catástrofes y de una respuesta ante desastres más coordinada y rápida por parte de nuestro equipo.

A la hora de sentar las bases de nuestras valiosas colaboraciones y garantizar que podamos satisfacer las necesidades de nuestros clientes en el Caribe tras un desastre natural, no hay nada que pueda sustituir al intercambio temprano y abierto de información. ¡Háganos saber cómo podemos ayudarle a prepararse para la temporada de huracanes del Caribe de 2022!

Más información — Lee sobre la capacidades en materia de siniestros graves y complejos , así como sobre nuestras esfuerzos de recuperación en las Bahamas tras el huracán Dorian de 2019.