Por Beau Bishop, vicepresidente sénior de operaciones en caso de catástrofes; Danny Miller, vicepresidente ejecutivo de liquidación Daños Gail Oliver, vicepresidenta sénior de ventas

En los últimos años se han registrado temporadas de tormentas por encima de la media y, según las primeras estimaciones, se prevé que en 2022 continúe esta tendencia.

Los incendios forestales, los huracanes, los terremotos y los tornados son una situación difícil para todos los afectados, especialmente para aquellos cuyas viviendas y negocios pueden resultar dañados o quedar completamente destruidos. Cuando se produce una catástrofe, es fundamental hacer llegar rápidamente las soluciones adecuadas a los lugares donde se necesitan.

Uno de los retos propios dela liquidación de siniestros por catástrofes naturaleses la amplia variedad de necesidades que hay que atender para gestionar los distintos tipos de daños. Un siniestro puede requerir los servicios de un perito de siniestros, un contable forense y un experto en incendios, mientras que otro puede necesitar los servicios de contratistas especializados en cubiertas e ingenieros estructurales. Otro reto puede ser el número de personas que necesitan asistencia. Comprender el proceso y contar con los recursos adecuados garantiza que se atienda a los cientos (o incluso miles) de personas que presentan reclamaciones al mismo tiempo.

Preparando a nuestro equipo

Durante los eventos de catástrofes naturales, nuestros equipos de peritos, contratistas y expertos se movilizan de inmediato para ayudar a losaseguradosy a sus comunidades a iniciar rápidamente el proceso de reconstrucción. Cuando se cuentan con los recursos necesarios, los plazos de respuesta son rápidos, lo que conduce a un resultado más positivo. El epicentro de los incendios forestales en Australia es un claro ejemplo de ello, ya que nuestros peritos especializados en catástrofes naturales se movilizaron rápidamente para ayudar a las compañías de seguros y a la población local asegurada.

A medida que mejoran la tecnología satelital y las previsiones meteorológicas, podemos aprovechar esta información detallada para anticipar dónde los fenómenos meteorológicos en todo el mundo pueden causar daños. Comprender los cambios repentinos en los vientos que modifican el avance de los incendios forestales o los efectos del calentamiento global en las inundaciones costeras puede ser fundamental para dar respuestas oportunas y adecuadas con la ayuda de peritos y especialistas cualificados. El uso de datos de la NOAA y la tecnología de drones son recursos adicionales que empleamos para evaluar el impacto de los fenómenos catastróficos.

Sobre el terreno, tras más de dos años lidiando con la COVID, la tecnología utilizada por los peritos ha mejorado considerablemente. Gracias a diversastecnologías, los peritos pueden actuar con mayor rapidez y recopilar la información de forma más ágil, lo que les permite tramitar las reclamaciones con celeridad en caso de catástrofe. Al reaccionar con rapidez, los contratistas pueden intervenir rápidamente para mitigar los daños y elaborar planes de reconstrucción.

Preparar a la comunidad

En caso de siniestro parcial o total, cuando las condiciones Dañoshacen que esta sea inhabitable, es importante colaborar con la comunidad para garantizar la seguridad de las personas. El equipode alojamiento temporalde Sedgwick puede proporcionar alojamientos flexibles a corto plazo hasta que la vivienda del asegurado sea segura para volver a habitarla. Esto permite al asegurado centrarse en lo que más le importa —su seguridad y su recuperación tras el siniestro— sin tener que abandonar su comunidad.

Por supuesto, planificar antes de que se produzca un siniestro puede contribuir a que la experiencia posterior sea más satisfactoria. Conocer los riesgos, asegurar una ubicación alternativa, crear un plan de comunicación y revisar la cobertura son excelentes puntos de partida. En conjunto, estas medidas de preparación y actuación pueden ayudar a las comunidades a reconstruirse con mayor solidez tras un eventocatastrófico. Ya se trate de 10 000 siniestros de menor cuantía o de 500 siniestros complejos a gran escala, el equipo global de Sedgwick está preparado para afrontar los retos y gestionar cualquier situación de siniestro, en cualquier lugar.