La Comisión «Make America Healthy Again» (MAHA) del presidente ha publicado su informe inicial sobre el alcance de las enfermedades crónicas infantiles en Estados Unidos y las posibles causas que contribuyen a ellas. La Comisión presenta elestudio «Make Our Children Healthy Again»como un «llamamiento a la acción» que analiza los «posibles factores alimentarios, conductuales, médicos y ambientales» que contribuyen a las tasas de enfermedades crónicas entre los niños estadounidenses.

Como señalamos en unaentrada reciente del blog, el objetivo de la Comisión MAHA es evaluar el conocimiento actual sobre las enfermedades crónicas en Estados Unidos y adoptar medidas para reducir las tasas de estas enfermedades, especialmente entre los niños. Tras la publicación de este informe inicial, la Comisión dispone ahora de 80 días para presentar una estrategia que aborde las conclusiones del mismo.

Se encargó ala Comisión que utilizara datos rigurosos y transparentes para evaluar la amenaza que supone para los niños el posible uso excesivo de medicamentos, determinados ingredientes alimentarios y sustancias químicas, así como otras exposiciones específicas. Asimismo, se le encomendó que identificara y diera a conocer las mejores prácticas para prevenir problemas de salud infantil y restablecer la integridad de la ciencia.

Principales conclusiones del informe

El informe se centra en las causas fundamentales del deterioro de la salud infantil y tiene por objeto sentar unas bases claras y fundamentadas en datos empíricos para las intervenciones políticas, las reformas institucionales y los cambios sociales necesarios para hacer frente a las enfermedades crónicas. La Comisión identificó cuatro posibles causas fundamentales que ofrecen las oportunidades más claras para avanzar:

1.

Mala alimentación:El informe señala que casi el 70 % de la ingesta calórica diaria de los niños estadounidenses proviene de alimentos ultraprocesados (AUP), lo que puede contribuir a la obesidad, la diabetes y otras enfermedades crónicas.

El informe define los alimentos procesados de alta densidad calórica (UPF) en términos generales como «productos envasados y listos para el consumo, formulados para prolongar su vida útil y/o mejorar su palatabilidad, pero que suelen tener un alto contenido en azúcares añadidos, cereales refinados, grasas poco saludables y sodio, y un bajo contenido en fibra y nutrientes esenciales». Se presta especial atención a aditivos como emulsionantes, aglutinantes, edulcorantes, colorantes y conservantes. 

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) ya había puesto el punto de mira en determinados aditivos antes de la publicación del informe.Los expertos jurídicos de Holland & Knightseñalan quela FDA también ha anunciado recientementesus planes de llevar a cabo revisiones posteriores a la autorización de los aditivos. Dado que el secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy, Jr., preside la Comisión MAHA y supervisa la FDA, no es de extrañar que las prioridades de la agencia coincidan con la agenda de la MAHA. 

2.

Acumulación de sustancias químicas ambientales:Según el informe, la salud de los niños puede verse afectada por la exposición acumulada a numerosas sustancias químicas en su vida cotidiana. El informe insta a que se realicen estudios continuados, tanto por parte del sector público como del privado —especialmente por parte de los Institutos Nacionales de Salud (NIH)—, con el fin de comprender mejor el impacto conjunto de la exposición múltiple a sustancias químicas como los metales pesados, las sustancias perfluoroalquílicas y polifluoroalquílicas (PFAS), los plaguicidas y los ftalatos. 

La evaluación recomienda asimismo que se revise continuamente el marco normativo vigente para garantizar que las diversas sustancias químicas presentes en el medio ambiente no interactúen de tal forma que supongan una amenaza para la salud infantil, y que se tenga en cuenta el efecto combinado en lugar de analizar las sustancias de forma aislada. Los autores instan a que este marco normativo no sea excesivamente restrictivo, sino que siga promoviendo el desarrollo económico a través de la innovación.

3.

La falta de actividad física y el estrés crónico:El informe sostiene que los niños estadounidenses están experimentando niveles sin precedentes de inactividad, uso de pantallas, falta de sueño y estrés crónico. El estudio describe cómo estos factores contribuyen al aumento de las enfermedades crónicas y los problemas de salud mental. Sin embargo, no ofrece ninguna recomendación preliminar más allá de la necesidad de seguir investigando la posible relación causal.

4.

Medicación excesiva:El informe sostiene que existe una tendencia preocupante a recetar medicamentos de forma excesiva a los niños y sugiere que, a menudo, esta se debe a conflictos de intereses en la investigación, la regulación y la práctica médicas. A partir de su análisis de los estudios científicos pertinentes, el informe concluyó que esta «medicación excesiva» ha dado lugar a tratamientos innecesarios que entrañan riesgos para la salud a largo plazo. 

      De cara al futuro

      La Comisión MAHA tiene ahora hasta principios de agosto de 2025 para presentar una estrategia que aborde las conclusiones de la evaluación. El informe recomienda 10 iniciativas de investigación que deben priorizarse para combatir mejor las enfermedades crónicas infantiles, y señala que muchas de esas iniciativas ya están en marcha o comenzarán en un futuro próximo. Estos proyectos incluyen la vigilancia de la seguridad poscomercialización de los medicamentos destinados a los niños, la reforma de la supervisión de los ingredientes «generalmente reconocidos como seguros» (GRAS), la investigación sobre la seguridad de los medicamentos, la vigilancia basada en la inteligencia artificial y modelos de ensayo alternativos, entre otros. 

      Las empresas deben examinar detenidamente el informe de evaluación y valorar cómo cualquier cambio destinado a aplicar sus recomendaciones podría afectar a sus operaciones o generar nuevos riesgos. Asimismo, deben aprovechar cualquier oportunidad para colaborar con la Comisión en la definición de su estrategia. Además, deben seguir de cerca la actividad en el Congreso, donde tanto la Cámara de Representantes como el Senado han creado sus propios grupos de trabajo sobre la MAHA. Este esfuerzo coordinado implica que las empresas podrían tener que hacer frente a nuevos requisitos tanto por parte de los organismos reguladores como de los responsables políticos. 

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