5 de agosto de 2022
Por Graham Plaister, director de agricultura en el Reino Unido, y John Colquhoun, director de EFI Global en el Reino Unido
Este verano, el Reino Unido ya ha sido testigo de los efectos devastadores que pueden tener las temperaturas extremadamente altas.
La ola de calor de julio puso de manifiesto hasta qué punto a menudo no estamos preparados para hacer frente a este tipo de fenómenos meteorológicos extremos, y muchos agricultores tuvieron dificultades para adaptar unas instalaciones diseñadas para retener el calor en lugar de repelerlo. Las medidas de aclimatación resultaron insignificantes, ya que el repunte de las temperaturas fue sencillamente demasiado para muchas de esas instalaciones.
Margen cada vez más reducido
Los elevados costes de los piensos y las facturas de energía ya han complicado la situación del sector ganadero británico, y el impacto añadido del estrés térmico tiene consecuencias de gran alcance. Las explotaciones ganaderas intensivas pueden tener más de 50 años, y sus instalaciones se mantienen mediante simples reformas cada década. No se construyeron para soportar niveles de calor sin precedentes. El tiempo y los costes dedicados a modificar los edificios obstaculizan la producción, especialmente en el caso de las estructuras que deben reconstruirse por completo. Por no hablar del gasto adicional asociado a la gestión y la mejora de la salud animal una vez que remite el calor. El aumento del consumo de agua también va de la mano del aumento de las temperaturas: cuanto más calor hace, mayor es el consumo de agua que necesitan los cultivos, los animales de granja y los seres humanos. El suministro de agua nunca ha sido un problema en el Reino Unido, pero podría convertirse en una cuestión importante en el futuro.
Reacciones y respuestas
Debido a la sequía, las pérdidas de cosechas siguen produciéndose y, por si elcalorno fuera ya un problema suficiente, en algunas zonas existe riesgo de sequía. En muchas partes de Inglaterra y Gales, por ejemplo, no han caído lluvias significativas desde hace meses.
Los seres humanos han contribuido al aumento de los incendios forestales debido al gran número de personas que acampan en zonas rurales y disfrutan del campo. En Escocia, por ejemplo, todo el mundo tiene derechos legales de acceso a la mayor parte de los terrenos y aguas interiores,siempre y cuandose respete la privacidad, la seguridad, el ganado y los medios de subsistencia. Aunque a menudo se trata de accidentes, es imprescindible educar a las comunidades sobre prácticas de acampada seguras, ya que los incendios forestales pueden producirse y, de hecho, se producen.
Se puede decir sin temor a equivocarse que los preparativos para el calor del verano han sido muy diferentes a los de años anteriores. Hace cientos de años, pocos de nosotros podríamos haber predicho el alcance que tendría el impacto del cambio climático en nuestras vidas. Ahora, con las consideraciones medioambientales y los cambios legislativos en juego, adaptarse a estas condiciones es ineludible. Resulta alarmante que algunos expertos afirmen que lo que el Reino Unido ha vivido este año durante dos días acabará repitiéndose de forma habitual durante periodos de dos a tres semanas.
Prepararse con antelación y con frecuencia
Si tenemos en cuenta las temperaturas extremas que se prevén para lo que queda de verano y para los próximos años, es imprescindible poner en marcha planes a corto, medio y largo plazo y comenzar con los preparativos. Esto incluye revisar las políticas, trasladar el ganado, instalar ventiladores y planificar las reconstrucciones necesarias. Pero la cosa no acaba ahí. Recientemente, nuestro equipo trabajó en un siniestro relacionado con un hotel rural construido en una ladera conocida por su alto riesgo deincendios forestalesdebido al terreno. Para mitigar los daños en caso de incendio forestal, recomendaron sustituir la zona de pinos circundante por arbustos frutales. Este «cortafuegos» de vegetación menos inflamable permitió que la zona resistiera los incendios posteriores, causando daños mínimos.
Para garantizar que estén en las mejores condiciones para hacer frente a las altas temperaturas, los agricultores deben contar con planes estratégicos y creativos, en colaboración con socios con experiencia en reclamaciones agrícolas y medioambientales. Es posible que los agricultores del Reino Unido tarden algún tiempo en adaptarse y superar las dificultades provocadas por el calor del verano. Pero nos comprometemos a ayudar a nuestros clientes y a las comunidades en cada paso del camino.
Para obtener más información, visitewww.efiglobal.comysedgwickcomf.kinsta.cloud.
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