30 de septiembre de 2021
Por Leon Briggs, director del departamento de Daños perito ejecutivo nacional de Sedgwick Australia
El terremoto de Mansfield, en Victoria (Australia), me trajo a la memoria una década de experiencias relacionadas con la gestión de cientos de reclamaciones por valor de miles de millones de dólares en Christchurch.
Aunque la crisis de Mansfield no es comparable a las de Christchurch (Nueva Zelanda) o Newcastle (Australia), y no se han registrado víctimas mortales ni heridos graves, para los habitantes de la zona ha sido un suceso inusual e inquietante. Se necesitará algún tiempo para conocer el alcance total de los daños, a medida que se vayan presentando más reclamaciones.
Abordar los retos del pasado
Una de las principales preocupaciones tras el terremoto de Christchurch fue la disponibilidad de recursos especializados, especialmente de ingenieros. Los daños estructurales casi siempre requieren un diseño de ingeniería para la solución de reparación, pero si se exige a las aseguradoras que distingan los daños causados por el terremoto de los daños preexistentes, esto supondrá una carga adicional para la capacidad de los recursos especializados. Queda por ver si, en algunos casos, existen alternativas a los ingenieros para aliviar la presión sobre su capacidad, como por ejemplo recurrir a consultores de construcción.
Superar los obstáculos actuales
Uno de los retos actuales es que aún no está claro cuántas reclamaciones surgirán tras el terremoto de Mansfield: miles o decenas de miles. Es importante que seamos conscientes de ello en nuestros procesos de diseño y que cumplamos las promesas que hacemos a nuestros clientes. No queremos una solución que funcione ahora y que luego falle en los próximos días o semanas si aumenta el volumen de reclamaciones.
Lo que resultará importante para las aseguradoras en los primeros días será la precisión en la estimación de las reservas. Esto supone un reto en el caso de los terremotos, quizá más que en cualquier otro tipo de siniestro, ya que el alcance de los daños puede quedar oculto. En un incendio o una tormenta, los daños en los elementos internos de un edificio (por ejemplo, los muros de hormigón) irán acompañados de los correspondientes daños en el revestimiento exterior o el revestimiento interior. Un incendio tiene que atravesar el revestimiento para llegar a la estructura interna. Un terremoto, sin embargo, puede dañar los elementos interiores sin que ello se manifieste siempre en las capas de recubrimiento. Más cerca del epicentro puede haber daños en los cimientos, pero estos pueden no ser visibles si están cubiertos por revestimientos de suelo o si los elementos del subsuelo están dañados.
Aprovechar los recursos adecuados
Sedgwick busca peritos ejecutivos con experiencia e ingenieros estructurales colegiados para que aporten sus conocimientos y colaboren en la revisión de las evaluaciones de daños y las reservas, cuando sea pertinente, evitando así tener que empezar de cero. De este modo, los clientes obtendrán reservas más precisas y asesoramiento sobre cómo abordar cuestiones técnicas específicas. Para obtener más información sobre cómo Sedgwick puede gestionar de forma eficiente sus siniestros de seguros de gran envergadura y complejidad, visite nuestrositio web.
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