A principios de este año, profesionales de todos los ámbitos del sector de la gestión de siniestros se reunieron en la29.ªConferencia y Exposición Anual de Formación de la Asociación de Gestión de Siniestros de Luisiana, celebrada en Baton Rouge. Los asistentes pudieron escuchar a representantes de gestión de siniestros, peritos de seguros, administradores externos y otros profesionales. A continuación, ofrecemos un resumen de la presentación impartida por expertos de Sedgwick y EFI Global sobre la resolución Daños reclamaciones Daños .

Una buena preparación es la clave del éxito tras la reclamación 

Tanto si se trabaja en el sector público como en el privado, hay un factor fundamental para el éxito tras una reclamación: tenerlo todo bien organizado antes de que se produzca la reclamación. En las reclamaciones relacionadas con la restauración o la rehabilitación, es la planificación previa —garantizar que participen los actores adecuados y que estos puedan colaborar de forma sinérgica— lo que determina el resultado.

Para poder iniciar la liquidación de siniestros, deben darse una serie de condiciones. Es necesario tener en cuenta y prepararse para diversos aspectos. Debe existir un profundo conocimiento de la evaluación de daños, los costes de restauración y los procedimientos de facturación. Y la lista continúa. 

Daños pérdidas

Hay una infinidad de factores que pueden provocar Daños , desde las filtraciones de agua hasta el viento y el fuego. El año pasado fue uno de los más difíciles de la historia reciente en lo que respecta a catástrofes naturales. Además de la pérdida de vidas humanas, las pérdidas económicas directas y los daños causados por catástrofes naturales de gran envergadura se estimaron en 313 000 millones de dólares (de los cuales menos de la mitad estaba cubierto por seguros). 

Debido a las altas temperaturas y a la elevada humedad, las regiones del sur son muy propensas a la aparición de moho. Con el paso del tiempo, el moho se extiende, y la normativa debe adaptarse a esta situación. Se necesita una respuesta más rápida en materia de deshumidificación y control climático para tratar los materiales afectados y mitigar Daños adicionales. 

Las partes implicadas en una reclamación

En primer lugar, la aseguradora designa al equipo que se encargará del caso, incluyendo un perito independiente (cuando sea necesario), expertos y asesores jurídicos. La aseguradora determinará los resultados esperados: qué debe entregar el equipo y en qué plazo. Es importante destacar que es la aseguradora la que marca inicialmente el tono del proceso de peritaje de siniestros, un factor que tendrá repercusiones duraderas a lo largo de todo el proceso.

Un perito de siniestros independiente actúa, en la práctica, como un quarterback, cuya estrategia y liderazgo llevarán el siniestro hasta la zona de anotación. El perito debe ser empático y comunicarse con eficacia para guiar al equipo hacia los objetivos preestablecidos. Esto incluye establecer límites con los expertos, definir las prioridades del equipo y actuar como principal vía de comunicación con el asegurado. 

Otros tipos de expertos que podrían intervenir

Lo más probable es que se contrate a varios expertos adicionales para aclarar los detalles técnicos del caso. Muchos de ellos serán contratados en una fase temprana, en particular los consultores de mitigación y similares. Otros pueden ser necesarios de inmediato cuando se trate de la estabilización o de infraestructuras críticas (por ejemplo, proveedores de materiales peligrosos o de instrumentación). Los expertos deben estar altamente cualificados y poseer conocimientos especializados en su área de competencia. También se requieren certificaciones. Cada experto debe comprender tanto la importancia como las limitaciones de sus funciones y responsabilidades. 

La elección del experto al que se va a contratar depende de las circunstancias específicas del proyecto. Los consultores de mitigación se encargan de gestionar la lista de tarifas, determinar las autorizaciones de trabajo y establecer las responsabilidades. Esto puede incluir definir el alcance del proyecto, confirmarlo con el equipo y llevar a cabo la documentación diaria para evaluar cómo han cambiado las condiciones desde el inicio. 

Un higienista industrial se encarga de establecer, junto con el asegurado, la ruta crítica, que es, en esencia, el plan de acción que permitirá completar el trabajo. Esta función supervisa la priorización de la evaluación de daños y proporciona instrucciones a los demás miembros del equipo sobre el terreno en lo que respecta al alcance de los trabajos. El higienista industrial se ocupará de las cuestiones medioambientales, ya sea gestionando las licencias y normativas estatales, gestionando denuncias de agua contaminada, etc. 

Los consultores en equipos forenses ayudan a mitigar los daños sufridos por los equipos. Entre sus responsabilidades se incluyen el análisis de la contaminación, el control del entorno, la selección de contratistas para la descontaminación técnica y la colaboración con los fabricantes originales de los equipos para probar, reparar y recalibrar los equipos dañados. 

Los ingenieros estructurales evalúan la estabilidad estructural in situ. ¿Es seguro entrar en el edificio? Si no es así, ¿qué se puede hacer para proporcionar una estabilización estructural y un apuntalamiento inmediatos? Entre sus responsabilidades principales se incluyen la identificación y conservación de las pruebas, así como la determinación de la causa y el alcance de los daños. Entre los aspectos que hay que tener en cuenta se encuentran, por ejemplo, si los daños han sido causados por una inundación o por el viento, si son recientes o preexistentes, o si se han producido de forma repentina o se han ido acumulando durante un periodo prolongado. 

También hay otros actores clave. Subcontratistas. Organismos reguladores. Organismos públicos. Especialistas en restauración de equipos. Y, por supuesto, el asegurado. 

Preocupaciones y consideraciones

Una preocupación operativa habitual es la integridad estructural del lugar afectado por el siniestro. Otro aspecto fundamental es garantizar que el equipo utilice los materiales y el equipo adecuados para obtener los resultados deseados. ¿El origen del siniestro es mecánico o está relacionado con el sistema de climatización? ¿Cuáles son los requisitos oficiales del código de construcción y es posible mantener una carga admisible?

En el caso de un siniestro que implique la elaboración de mapas de humedad, ¿cuál es el protocolo correcto para analizar una muestra? ¿El análisis debe ser cualitativo o cuantitativo? Una vez más, las circunstancias particulares de cada caso determinarán las respuestas. Es imprescindible asegurarse de que los laboratorios que colaboran en la tramitación del siniestro cuenten con las certificaciones adecuadas, al igual que todos los expertos implicados.

Además, la decisión entre reparar o sustituir los Daños es una cuestión fundamental. Los ingenieros pueden reparar casi cualquier cosa, pero puede resultar más rentable sustituirlos por completo. 

Es habitual que surjan dudas sobre los contratos y las facturas en lo que respecta a la mano de obra, el equipo, los suministros, los subcontratistas y las condiciones contractuales. Es fundamental contar con una documentación clara y bien organizada.

Buenas prácticas

No se debe iniciar una evaluación ni una restauración hasta que se haya resuelto el origen del problema. Por ejemplo, un entorno sin climatización afectará a todas las evaluaciones posteriores e impedirá que se mitiguen los daños adicionales. 

Prepárese para posibles puntos conflictivos en materia de facturación. Documente todo: libros de nóminas o justificantes de pagos a trabajadores temporales, tarifas de material y equipos y registros de uso diario, tarifas de material y equipos de proveedores externos, etc. Los trabajadores deben rellenar hojas de asistencia diarias (firmadas por un supervisor) y conservar todas las facturas relacionadas con el proyecto para futuras consultas.

Deja constancia de todas las reuniones y conversaciones con el asegurado, incluyendo cada detalle, incluso aquellos que parezcan insignificantes. Mantén un registro ordenado de las medidas pendientes, los plazos acordados y cualquier cambio en las circunstancias en tiempo real. Envía los registros a todas las partes implicadas de manera oportuna. 

Por último, recurre a los expertos adecuados y asegúrate de que no existan conflictos de intereses. Comprueba que cuenten con las licencias pertinentes y asegúrate de que los laboratorios implicados estén certificados. 

La preparación es fundamental. Recuerda: son las preguntas que no haces las que pueden salirte caras al final.