Tendencias y seguridad en el lugar de trabajo: redefiniendo el talento, el bienestar y la seguridad
Las expectativas de los empleados están cambiando. Las prioridades en materia de seguridad se amplían. Las estrategias de liderazgo se redefinen. En todas partes, el mundo laboral está evolucionando, y a gran velocidad.
En 2026, las organizaciones deberán actuar con agilidad: centrándose en la movilidad profesional, la captación selectiva y el desarrollo planificado para retener y hacer crecer el talento. El trabajo híbrido y a distancia seguirá transformando la incorporación y la tutoría, lo que hará que la conexión y la cultura sean más importantes que nunca.
Un liderazgo reinventado implicará apostar por las habilidades interpersonales, la creación de equipos y una tutoría con un propósito claro. La tecnología y la IA traen consigo tanto retos como oportunidades, impulsando la necesidad de reciclar y mejorar las competencias para elevar el trabajo humano y ofrecer consistencia, calidad y mejores experiencias a clientes y compañeros.
La salud mental y la seguridad psicológica son ahora fundamentales para las estrategias de seguridad en el lugar de trabajo. El agotamiento y el bienestar no son temas secundarios: son fundamentales para crear equipos resilientes y de alto rendimiento. Las organizaciones están ampliando su enfoque más allá de las lesiones físicas para incluir la salud mental, los impactos del cambio tecnológico y la necesidad de un apoyo proactivo. Las culturas abiertas y la formación inmersiva serán clave para ayudar a las personas a prosperar.

En esta sección se analizan las tendencias, los retos y las estrategias que marcarán la seguridad en el lugar de trabajo y la gestión del talento durante el próximo año, haciendo hincapié en la necesidad de agilidad, intencionalidad y un enfoque integral del bienestar de los empleados y la resiliencia de la organización.
Tendencias en el ámbito laboral: las expectativas frente a la escasez
Las organizaciones señalan que las expectativas cambiantes son una preocupación más acuciante que la competencia por el talento, lo que indica un reajuste fundamental en la dinámica entre empleadores y empleados. Las dificultades en el desarrollo del liderazgo se centran en la transferencia de competencias más que en la contratación. Los empleadores se enfrentan más a las expectativas cambiantes y a la transferencia de competencias que a la mera escasez de talento. La salud mental se perfila como el principal factor de seguridad, mientras que el 23 % afirma que las lesiones no son un factor o no sabe.
01
Retos relacionados con el talento
Las cambiantes expectativas de los empleados (32 %) superan a la competencia por el talento (30 %) como principal reto en materia de personal.
02
Reserva de líderes
La dificultad para transmitir las habilidades de liderazgo (47 %) es el principal obstáculo, por delante de las carencias en materia de tutoría (16 %)
03
Factores de seguridad
La salud mental y el agotamiento (63 %) y las nuevas tecnologías, incluida la inteligencia artificial (51 %), son las principales preocupaciones en materia de seguridad
04
Reducción de lesiones
La formación específica para puestos con alta rotación (28 %) encabeza las estrategias, seguida de la realidad virtual y la realidad aumentada inmersivas (20 %)
Perspectiva de los directivos de Sedgwick
El lugar de trabajo del futuro se caracterizará por una transformación audaz y una innovación centrada en las personas.
Las expectativas cambiantes de los empleados, el desarrollo deliberado del liderazgo y una atención constante a la salud mental y la seguridad psicológica marcarán la nueva norma. En Sedgwick, creemos que las organizaciones que promueven la recualificación continua, adoptan estrategias integrales de gestión del talento e invierten tanto en tecnología como en las personas no solo se adaptarán, sino que liderarán el cambio. En 2026 y en adelante, quienes den prioridad a la adaptabilidad, la creatividad y el bienestar inspirarán a sus equipos, liberarán un nuevo potencial y darán forma al futuro del trabajo.
01
Las estrategias de gestión del talento deben ser específicas, dinámicas y estar respaldadas por la tecnología.
- Las organizaciones de éxito buscarán sin descanso a las personas adecuadas para los puestos adecuados, las capacitarán para afrontar los retos del futuro y les ofrecerán una verdadera movilidad profesional. El futuro exige una experiencia fluida y conectada para cada nueva incorporación, especialmente en entornos híbridos y de teletrabajo.
- El futuro exige una experiencia fluida y conectada para cada nuevo empleado, especialmente en entornos híbridos y de teletrabajo.
- La IA no solo identificará competencias, sino que impulsará el desarrollo continuo y sacará a relucir el potencial oculto.
02
Es necesario crear de forma deliberada canteras de líderes para la próxima era.
- Los líderes del mañana se caracterizarán por sus habilidades interpersonales, su capacidad para orientar a otros y su adaptabilidad, y no solo por sus conocimientos técnicos.
- Las organizaciones deben prepararse activamente para los cambios generacionales e implementar marcos de liderazgo global que trasciendan las fronteras y las líneas de negocio.
- El objetivo: formar líderes visionarios que inspiren, conecten e impulsen la transformación en toda la empresa.
03
A medida que la tecnología redefine el mundo laboral, la recualificación para la IA es imprescindible.
- La fuerza laboral del futuro aprovechará la inteligencia artificial para automatizar las tareas rutinarias, lo que permitirá a los empleados centrarse en tareas innovadoras y de gran impacto.
- Las organizaciones que invierten en la mejora de las competencias profesionales fomentarán la coherencia, impulsarán la innovación y ofrecerán mejores experiencias tanto a los clientes como a los equipos.
- Quienes se sumen a este cambio marcarán el ritmo del sector y redefinirán lo que es posible.

«El reto no consiste solo en atraer a gente, sino en encontrar a los profesionales adecuados y formarles de manera eficaz».
— Michelle Hay, directora de Recursos Humanos
Estrategias para reducir las lesiones
Formación específica
El 28 % considera que la formación específica para cada puesto en los puestos con alta rotación de personal es la estrategia más eficaz para reducir las lesiones
Tecnología inmersiva
El 20 % utiliza simulaciones de realidad virtual y realidad aumentada para mejorar la preparación en materia de seguridad y reducir la frecuencia de los incidentes.
Iniciación práctica
El 19 % amplía el periodo de prácticas de los nuevos empleados para que adquieran las competencias necesarias antes de incorporarse plenamente al puesto.
Oportunidad de formación sobre riesgos
El 23 % de las organizaciones afirma que las lesiones no son un factor relevante o manifiesta incertidumbre sobre las tendencias en materia de lesiones, lo que pone de manifiesto una importante laguna en la visibilidad y la medición de los riesgos. Esto representa una oportunidad sin explotar para el desarrollo de indicadores adelantados y la evaluación proactiva de riesgos.
Perspectiva de los directivos de Sedgwick
Está claro que la salud mental debe ocupar un lugar central en la seguridad en el trabajo.
Fomentar el bienestar psicológico no es una moda pasajera, sino una necesidad estratégica para mantener a las personas comprometidas, productivas y presentes. El futuro exige una formación y una evaluación de riesgos más inteligentes, impulsadas por la tecnología, junto con culturas abiertas y proactivas en las que los empleados se sientan seguros para expresar sus opiniones y pedir ayuda.
Las organizaciones que defienden la salud mental, invierten en innovación y fomentan las relaciones auténticas no solo reducirán las bajas por enfermedad, sino que también liberarán todo el potencial de una plantilla de alto rendimiento y preparada para el futuro.
01
La salud mental y el agotamiento han superado a las lesiones físicas como el reto más urgente en materia de seguridad.
Las tasas de incidencia son más elevadas que durante la pandemia, con causas complejas y un impacto directo en la productividad, los ingresos y la retención del personal. Apoyar la salud mental es ahora una estrategia fundamental para la empresa a la hora de mantener a los empleados en sus puestos de trabajo.
02
La inteligencia artificial y las nuevas tecnologías están transformando la seguridad, para bien y para mal.
Aunque persisten la incertidumbre y la preocupación por la seguridad laboral, herramientas avanzadas como la realidad virtual, la realidad aumentada y el análisis predictivo están abriendo nuevas posibilidades para la formación en seguridad inmersiva y una evaluación de riesgos más inteligente.
03
La seguridad psicológica no es negociable.
Las organizaciones deben fomentar una cultura en la que los empleados se sientan con la libertad de expresar su opinión, mostrar su desacuerdo y plantear sus inquietudes sin temor. Esta apertura impulsa la innovación, el bienestar y el rendimiento del equipo.
04
Las estrategias de seguridad deben ser deliberadas y proactivas.
La formación específica, la incorporación inmersiva y la educación sobre riesgos son esenciales para reducir las lesiones y crear una plantilla resiliente, preparada para los retos del futuro.

«La cantera de líderes no solo requiere una planificación de la sucesión, sino también un desarrollo activo y la exposición a nuevos retos».
— Ian Bell, vicepresidente sénior de Gestión Global del Talento

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